Una ola que no se vio venir

Es también necesario lograr que todos los guatemaltecos contribuyan con seguir las recomendaciones.

Una ola que no se vio venir

La semana pasada se armó un gran escándalo público a nivel mundial debido a que se señaló que la Organización Mundial de la Salud (OMS) no comunicó de la gravedad de la Covid-19 en tiempo. Se reveló que Taiwán había advertido del virus en diciembre, pero no obtuvo respuesta de la OMS. Luego de que esta institución lo desmintiera, el Gobierno taiwanés publicó el 11 de abril un comunicado, el cual inicia: “Los Centros para el Control de Enfermedades de Taiwán (CDC) se enteraron por fuentes en línea de que había habido al menos siete casos de neumonía atípica en Wuhan, China. En China, el término ‘neumonía atípica’ se usa comúnmente para referirse al SARS, una enfermedad transmitida entre humanos causada por el coronavirus”. También se dieron a conocer los correos electrónicos enviados a la OMS, destacando el del 31 de diciembre donde se expone la situación y se solicita información.

Además, se comentó de un informe clasificado de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos -CIA-, en el que se indica que China ocultaba datos tanto de las personas contagiadas como de las muertes debido a la Covid-19. Luego de observar lo que está sucediendo en Italia, España y Estados Unidos (más de un millón de infectados y 70 mil muertos), pareciera imposible creer que China, el país en el que se originó el coronavirus, solo haya tenido 82 mil infectados y 3,316 muertes, según las cifras oficiales al martes de la semana pasada. Según el informe clasificado, el régimen de China ha ocultado el alcance real de la Covid-19 intencionalmente, informando menos del total de casos y muertes.

Según el medio de comunicación “La Vanguardia”, las dudas sobre las cifras en China se han incrementado después de que “Radio Free Asia”, emisora que cuestiona las versiones del Gobierno chino, dijera que los muertos podrían ascender a 42 mil solo en Wuhan. Se basan en las 500 urnas diarias que se han entregado desde el 23 de marzo, en las siete principales funerarias. También señala que “China ha revisado en varias ocasiones su metodología para contar los casos de contagiados y fallecidos. El pasado martes volvió a realizar cambios y ahora agregó más de 1,500 casos asintomáticos al total de sus cuentas. A diferencia de otros países de Asia, como Corea del Sur, Japón o Singapur, China no contabiliza como casos confirmados los que dan positivo en la prueba del coronavirus pero que no desarrollan los síntomas asociados (tos, fiebre o dificultad para respirar), aunque lo hace si esos indicios aparecen durante la observación de 14 días a la que se les somete”.

Adicionalmente, el presidente de Estados Unidos amenazó el martes 7 de abril con suspender o congelar la contribución de Estados Unidos a la OMS, acusando a esta organización de un mal manejo de la pandemia. El presidente dijo en una conferencia de prensa que la agencia se había enfocado en China y que la OMS se había equivocado sobre la Covid-19, sobre todo por no aconsejar la prohibición de viajes a lugares como China y otros países. Luego se refirió a que analizaría acabar con el financiamiento para la institución. En respuesta, el asesor superior del director general de la OMS comentó que Washington ignoró desde un principio los consejos del organismo respecto a la Covid-19, mientras que el gigante asiático trabajaba muy duro para detectar y aislar los primeros casos infectados con el virus, así como a sus contactos cercanos. También los funcionarios de la OMS negaron el miércoles 8 de abril que estuvieran “centrados en China” y dijeron que en esta fase de la pandemia no era el momento de recortar fondos.
Luego sorprendieron las declaraciones del ganador del premio Nobel de Medicina 2008, Luc Montagnier, quien afirmó el 18 de abril que el coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la pandemia Covid-19, fue creado accidentalmente en un laboratorio chino. Sin embargo, muchos científicos coinciden en que el virus no fue diseñado en Wuhan, aunque el secretismo chino no ayuda a despejar dudas. Adicionalmente, se cree que no todos los países han sido transparentes. Según el diario digital “Redacción Médica”, los funcionarios estadounidenses también han señalado a Irán, Rusia, Indonesia, Arabia Saudita y Egipto de estar minimizando sus números, especialmente Corea del Norte -por no haber reportado ni un solo caso-.

Por el momento, pareciera que a nivel mundial hay mucha tensión por lo que está sucediendo con este virus, posiblemente por haberlo subestimado y no haberlo contenido a tiempo. Además, el no saber exactamente cómo combatirlo y prevenirlo genera mucha ansiedad. Era inimaginable que en menos de cuatro meses este estuviera esparcido en 185 países, hubiera alrededor de 2.5 millones de personas contagiadas y más de 160 mil fallecidos. A pesar de que muchos científicos se están concentrando en crear la vacuna y medicamentos para su cura, aún no se cuenta con suficiente información tanto del virus como de su comportamiento por el corto tiempo de su existencia. Definitivamente, es una ola que no se vio venir.

Guatemala ha logrado hasta ahora contener el virus -menos de 300 casos-; sin embargo, hay mucha incertidumbre de lo que pasará en los siguientes días. Esperamos que se siga manejando con prudencia y sabiduría la situación y que se pueda realizar un mayor número de pruebas. Es también necesario lograr que todos los guatemaltecos contribuyan con seguir las recomendaciones de higiene, usar mascarilla, mantener el distanciamiento y evitar reuniones innecesarias. Quedarse en casa es la mejor forma de evitar el contagio. ¿Qué opina de este virus? ¿Cuánto tiempo estaremos lidiando con el coronavirus? ¿Cambiará la pandemia el orden mundial?