La justicia y la barbarie

“Es terrible oír el llanto desconsolado de la madre, los hijos huérfanos y la viuda de dos infantes de marina y un alférez de la Marina de la Defensa Nacional”.

La justicia y la barbarie

Es terrible oír el llanto desconsolado de la madre, los hijos huérfanos y la viuda de dos infantes de marina y un alférez de la Marina de la Defensa Nacional, al recibir, enterrar y velar con las condolencias del gobierno nacional y el pueblo entero de Guatemala, dolido por el brutal asesinato y emboscada de estos tres héroes militares que prefirieron morir a disparar contra mujeres y niños usados por narcotraficantes como escudos humanos para defender el aterrizaje de una narcoavioneta que luego se estrelló en el sur del país este fatídico 3 de septiembre de 2019.

Al mismo tiempo que celebrábamos con cientos de guatemaltecos el fin de la dictadura corrupta e ilegal de la CICIG y el G13 y las corruptas ONG de DD. HH. y otro nuevo fracaso de ONU en Guatemala, tres militares veteranos de guerra se me acercaron frente a la extinta CICIG para darme la terrible noticia.

“Es terrible oír el llanto desconsolado de la madre, los hijos huérfanos y la viuda de dos infantes de marina y un alférez de la Marina de la Defensa Nacional”.

¡No puede ser, me dije! No es posible que a terroristas como César Montes, no les hayan bastado 36 años de sangre y muerte y ahora aliados a narcos pidan más guerra aun sobre los cadáveres profanados de tres héroes de 20 y 22 años, jóvenes, padres de familias militares, que quedaran ahora por siempre en luto y la orfandad por la muerte de su joven papá. ¿Quién reparará jamás ese llanto? ¿Esa pérdida? ¿Ese terrorismo de narcos?

El Ejército, por supuesto, como siempre, no se detuvo. Siguió peleando y ese mismo día y al día siguiente ubicó varias pistas clandestinas y las dinamitó con expertos en explosivos y trabó combate contra narcos que defendían otra narcoavioneta en Petén tan solo 24 horas después del incidente en la aldea Semuy 2 de El Estor, en Izabal.

Inmediatamente pensé: “Esto, por nada del mundo, es casualidad, ni por la fecha ni la significancia de la nueva derrota de la ONU, la izquierda y la CICIG”. Nunca han sabido perder. No tienen honor, ni bandera, ni país. Ya son solo vulgares delincuentes y se quieren vengar de su amarga derrota ya imposible de ocultar especialmente con el testimonio de docenas y docenas y hasta cientos de personas víctimas de la CICIG.

Por otro lado, la coyuntura nacional no da tregua y las comisiones de postulación para las Cortes de Apelaciones y la CSJ siguen adelante su camino, con un miembro no idóneo, como lo es el sospechoso de peculado del actual decano de Derecho de la Usac (para la vergüenza de esa centenaria casa de estudios superiores y los catedráticos y alumnos responsables que allí laboran), Lic. Bonilla, acusado junto con la prófuga de la justicia Thelma Aldana de contratarse mutuamente para dar clases en el MP y la Usac respectivamente sin llegar a trabajar, pero eso sí, cobrando salarios ilegalmente de Q40,000.99  y Q50,000.00 al mes cada uno y en el caso de Bonilla, hasta contratando a parientes cercanos en el MP.

¿Cómo es posible que los otros comisionados y el mismo Bonilla asuma el cargo, aun cuando viola evidentemente el artículo 113 de la Constitución que expresamente lo obliga a tener reconocida honorabilidad, idoneidad y capacidad para ejercer el cargo de comisionado? ¿Cómo es posible que un sospechoso de cometer graves delitos de corrupción (peculado por sustracción) esté escogiendo magistrados de salas y para la CSJ?

¿Dónde está el MP y la Dra. Consuelo Porras combatiendo estos ilícitos? ¿Por qué no se ha pedido la orden de captura contra Bonilla? ¿Qué pactos ocultos de votación hay entre la Usac y el CANG, por ejemplo, para no apresar a este sospechoso?

¿Cómo vamos a esperar cortes independientes y probas si los comisionados no sacan de entre sí a este Catilina de la actualidad?