¿Dónde están las propuestas?

¿Dónde están las propuestas?

En menos de un mes, aunque usted no lo crea, estaremos nuevamente frente a las urnas electorales emitiendo nuestro voto. Los partidos tienen alrededor de tres semanas, las cuales serán muy intensas, para salir y convencer a este electorado que se encuentra bastante apático de la elección y decepcionado de la clase política.

Las decepciones son múltiples. Pareciera un interminable ciclo que se repite cada cuatro años.

No obstante, la segunda vuelta electoral puede ser aprovechada por los dos binomios presidenciales para abrir un espacio de debate sobre las principales propuestas que ofrecen para atender las necesidades y demandas del país.

No estaría mal, por ejemplo, que los candidatos nos presenten cuáles acciones de políticas públicas implementarán para mejorar la calidad de la educación, cómo atenderán los múltiples problemas en el área de salud, por hablar de unos aspectos.

Desafiemos a los partidos y provoquemos algo diferente en esta elección.

Si los ciudadanos exigimos a los partidos que en lugar de las promesas, esas que nunca cumplen, vengan y nos digan cómo piensan alcanzar los objetivos que plantean en sus programas de gobierno, que nos presenten una hoja de ruta en la que podamos ver en dónde estarán enfocadas las acciones, o bien que nos muestren un análisis de cuántos recursos financieros destinarán, cuáles áreas priorizarán… que nos cuenten un poco de los nombres y el perfil de las personas que asumirán las responsabilidades en las diferentes carteras ministeriales, por citar unos ejemplos.

Los votantes cada vez están más informados, son más críticos de las acciones públicas y están esperando que los partidos reaccionen con propuestas realistas, viables y concretas. Que no nos vengan con promesas que luego se quedan en el olvido. Las campañas de videos y mensajes sin sustento son cada vez menos efectivas.

No digamos aquellas que se sustentan en el clientelismo y se dedican a repartir dádivas y regalos pensando que así van a comprar votos. No estaría mal que les preguntaran a varios partidos y candidatos que despilfarraron dinero, público y privado, tratando de condicionar al votante. Hay ejemplos muy paradigmáticos.

La clave está en que los partidos puedan leer los signos de estos tiempos y los cambios que se perciben en el electorado. No se podrán quejar de espacios, ya que son varias las organizaciones que están planificando actividades con los binomios.

La otra cara de la moneda está en que los ciudadanos debemos ser más activos y no quedarnos de brazos cruzados. Busquemos información sobre los partidos, los planes de gobiernos y los binomios presidenciales.

Pongámosle “coco” a la experiencia que tienen los candidatos, la trayectoria y el desempeño que los caracteriza tanto en los espacios públicos como los privados, realizar un ejercicio comparativo entre las propuestas para saber por quién podemos votar.

Segunda vuelta

La decisión que tomaremos el próximo 11 de agosto será transcendental. Necesitamos identificar e implementar acciones que busquen recuperar el país de la situación en la que se encuentra.

No sé ustedes, pero yo sinceramente creo que cuatro años más de un gobierno ineficiente, sin rumbo ni dirección es lo que menos nos conviene. La responsabilidad es nuestra y en ese contexto debemos asumir un rol más crítico y promover un debate electoral.

Discutamos sobre propuestas, analicemos, y comparémoslas, y usted juzgue qué es lo mejor para el país.

No se deje llevar por campañas negras que buscan desinformar, y no las comparta cuando las reciba en sus redes. ¿Exigimos a los partidos?