¡Es posible una Guatemala mejor!

“Si deseamos prevenir la corrupción, es imperante contar con sistemas ágiles y transparentes”.

¡Es posible una Guatemala mejor!

El país está estancado y para alcanzar el bienestar de sus habitantes es necesario tomar acción. Desde el año 1984, el CIEN, previo al cambio de autoridades, prepara propuestas de política pública. Basado en los principios de libertad individual, Estado de derecho, economía de mercado, Estado subsidiario y sociedad solidaria, contribuimos con lineamientos basados en datos, estudios y análisis.

La semana pasada se presentó el proyecto “Ruta para el desarrollo de Guatemala 2020-2024”. Este contempla cuatro áreas sustantivas y una de gestión pública. Las áreas sustantivas cubren: 1) Nutrición y salud, 2) Educación y tecnología, 3) Economía y empleo y 4) Seguridad y justicia criminal. En gestión pública se exponen soluciones para el presupuesto, adquisiciones, contraloría y servicio civil.  (www.cien.org.gt)

Uno de cada dos niños sufre de desnutrición crónica, especialmente en el área rural y mayoritariamente entre la población indígena. En nutrición y salud se ve prioritario invertir en los primeros mil días de vida de los niños y niñas en Guatemala como cuidados prenatales, atención calificada del parto, lactancia materna, alimentación adecuada a los menores, la suplementación con vitaminas y minerales, y otros. La desnutrición crónica frena el normal desarrollo cognitivo y físico de los niños que sufrirán las consecuencias durante el resto de su vida. Es urgente ampliar el primer nivel de atención de salud y crear procesos de capacitación y acompañamiento a las madres para cambiar hábitos. También es necesario crear un solo sistema de salud integral que coordine con el IGSS y el sector privado. Deben mejorar los sistemas de información, contar con una gestión institucional más eficiente y desarrollar un método de abastecimiento eficaz.

Los niños y jóvenes tendrán grandes oportunidades en el siglo XXI si logran una buena educación y el manejo de la tecnología. En la última década se ha estancado la cobertura y no hay mejora sustantiva de la calidad educativa. Se requiere más que maestros, orientadores de vida -docentes con vocación y dedicación-, razón por la que urge crear una carrera y dejar de reclutar referidos, sino únicamente a los que tienen las competencias y capacidades. Adicionalmente, los aumentos salariales deben corresponder a una carrera de personas competentes y contar con un profesional de director de escuela. Es importante dar acompañamiento pedagógico, implementar una mejora continua en cada aula y establecimiento, y contemplar el manejo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Un programa de becas permanente para educación media premiará al talento y contribuirá a la ampliación de cobertura. Debe estudiarse la descentralización.

“Si deseamos prevenir la corrupción, es imperante contar con sistemas ágiles y transparentes”.

Ahora bien, si queremos generar más y mejores empleos, no podemos seguir haciendo más de lo mismo. La generación de empleo local es limitada en comparación con el que podemos lograr si vemos hacia los mercados internacionales para exportar productos cuya industria permita contratar el recurso humano del cual dispone Guatemala. El vehículo, entonces, debe contemplar una ruta en la que el salario mínimo se establezca con base en criterios técnicos, además de regular el tiempo parcial. A futuro, se recomienda crear zonas de empleo y desarrollo estratégicas en donde se incentive el desenvolvimiento tecnológico, así como proyectos de urbanización y políticas de creación de infraestructura productiva priorizada, junto con una regulación económica eficiente.

A pesar de que en los últimos 10 años se ha reducido el número de homicidios al año en casi la mitad y una encuesta de CID Gallup señala que la victimización ha disminuido una tercera parte, LAPOP muestra que los guatemaltecos perciben más inseguridad en sus comunidades (37% a 53%). Se ha duplicado el número de policías y se ha invertido en su especialización. Lamentablemente, el Sistema Penitenciario está colapsado con 350% de hacinamiento, sin control ni capacidades. De cada 100 casos que ingresan al sistema de justicia criminal, 33 son resueltos. En seguridad y justicia criminal es de gran importancia la creación de sistemas de información y de un plan estratégico interinstitucional para disminuir los delitos, mejorar la eficiencia de cada institución y aprovechar los recursos. Este debe contemplar un plan de infraestructura para invertir en comisarías, juzgados y especialmente en la ampliación de centros y construcción de cárceles de alta seguridad. Los servidores públicos deben reclutarse y promoverse profesionalmente, con reglas claras para todos y una carrera establecida. La coordinación de las distintas instituciones es crucial y la comunicación con la población es muy importante para la mejora continua. 

Si deseamos prevenir la corrupción, es imperante contar con sistemas ágiles y transparentes. La gestión pública es la vía de tránsito en los temas relativos a la mejora de la planificación y rendimiento. Tenemos que incrementar la eficiencia del gasto y cumplir las metas planeadas: Presupuestos multianuales con asignación de recursos y evaluación de resultados. Además, el proceso de adquisiciones debe buscar no solo la transparencia, sino la eficiencia, a partir de la cual se pueda construir un sistema nacional funcional. En lo relativo al recurso humano, debe partirse con un censo de los funcionarios, contar con una normativa basada en el mérito y limitar financieramente los pactos colectivos. Se requiere que auditores con criterios comunes velen por el buen desempeño del sistema.

A menos de tres semanas de las elecciones es necesario escuchar a los distintos candidatos y enterarse qué proponen para resolver estos retos, cómo lo van a lograr y con cuáles recursos. ¡Estamos convencidos que es posible una Guatemala mejor! ¿Ya sabe por cuál de los binomios va a votar? ¿Cuál tema considera prioritario? ¿Cómo iniciamos la transformación del país?