Romper la cadena

“Venezuela y Cuba siguen siendo la demostración más clara del fracaso palmario del socialismo”.

Romper la cadena

Sin duda alguna, acaba para muchos países en Latinoamérica más de una década de desastre socialista. En Brasil el oficial del Ejército y diputado Jair Bolsonaro ha propinado una derrota contundente al Partido de los Trabajadores de los corruptos Lula y Dilma Rousseff.

Venezuela y Cuba siguen siendo la demostración más clara del fracaso palmario del socialismo y la economía dirigida e intervenida por el poder arbitrario del Estado. En Bolivia, aun con fraudes electorales y desastrosos cambios a la Constitución, tienen que soportar la dictadura de Evo Morales, otro socialista de la fracasada Alba de Chávez y los cubanos comunistas, que igualmente siguiendo los pasos de Correa en el Ecuador, se convirtieron en colaboradores de los narcos y los cocaleros para mantener el tráfico de cocaína a los EE. UU. y Europa.

El socialismo es un fracaso y las intervenciones socialistas en todos los países de América Latina han demostrado ser una desgracia y miseria para nuestros pueblos. Aquí, a la par, nuestros hermanos salvadoreños llegan al fin de dos gobiernos desastrosos del FMLN, y gracias a Dios una Arena renovada y con nuevo liderazgo joven y empresarial en la candidatura del empresario Calleja, que está pronosticado a derrotar al FMLN.

En Guatemala ya pasamos por los partidos de extrema izquierda como la UNE, que, según la CICIG y su “Informe temático del financiamiento de los partidos políticos en Guatemala”, ha recibido junto con el PP y otros partidos dinero del narco para sufragar su campaña política.

El gobierno de la UNE fue uno de los más corruptos de la historia reciente de la República de Guatemala. Sandra Torres, como funcionaria pública nombrada por su exesposo, el expresidente Colom, como presidente del Consejo de Cohesión Social, siguiendo la táctica populista de Lula en Brasil y Chávez en Venenzuela, inició la nefasta táctica de repartir comida y dinero al votante más pobre y de áreas marginales para hacerse campaña presidencial con dinero del Estado, los cuatro años de ese terrible y corruptísimo gobierno. Fracasó debido a la valentía de doña Adela Camacho de Torrebiarte y su abogado constitucionalista Stuardo Ralón, quienes interpusieron recursos contra su candidatura ilegal por intentar hacer un fraude de ley y correr como candidata presidencial a pesar de tener una clarísima prohibición constitucional expresa por ser pariente en grados de ley del expresidente Colom.

Ese gobierno no solo carga con el asesinato político del licenciado Rodrigo Rosenberg, sino también con el asesinato del empresario Kahlil y su hija Marjorie Musa, y el nombramiento, luego de otro amparo ilegal, de Claudia Paz y Paz, que inició, junto con su nefasto grupo de fiscales y exfiscales colaboradores de la guerrilla asesina y secuestradora, la cooptación y destrucción del MP de la mano de la inconstitucional aberración de la CICIG y la consecuente destrucción del debido proceso. Esto se convirtió en una tiranía de fiscales y jueces corruptos y cooptados por una “cooperación internacional” invasiva y que privilegia la agenda de extrema izquierda, y dejó a Sandra Torres y los cientos de crímenes y corrupción de la UNE impunes.

Hay que recordar que según la prensa de la época se estimó la corrupción de la UNE en más de mil millones de quetzales en robos y desfalcos al Estado. Las elecciones con la maquinaria de corrupción que significa la UNE en la palestra política son la muestra más clara del fracaso de la “lucha contra la corrupción” de la CICIG y las embajadas y ONG de la izquierda corrupta que la apoyan. Tener a la UNE en la campaña política es como tener al Movimiento al Socialismo de Chávez o al Partido de los Trabajadores de Lula en la contienda guatemalteca.

Guatemala es un país invadido, debemos liberarla y hacerla crecer económicamente para que, con un Estado pequeño y de presupuesto balanceado, se garantice la ley y el orden y rompamos las cadenas del remedo de virreinato que los gobiernos vendepatrias de la Gana y el FRG nos tiraron encima.