Sin pajilla, por favor

“Los plásticos en general expiden químicos dañinos cuando entran en contacto con el calor”.

Sin pajilla, por favor

En el artículo de la semana pasada hablamos del impacto que ha tenido el uso desmedido del plástico en el medioambiente, y reitero que estoy consciente que el plástico es muy práctico y que además es muy poco probable que lo podamos sacar de nuestras vidas por completo. Sin embargo, eso no significa que no podamos disminuir el impacto que este material está teniendo en nuestro mundo y en nuestra salud.

Veamos algunas simples acciones que pueden hacer que el día de mañana tengamos un mundo más limpio.

Tortillas en servilleta de tela: ¿Se han fijado alguna vez la cantidad de bolsas para las tortillas que hay en las calles y en las carreteras? ¡Ese pequeño detalle puede hacer un cambio drástico! De hecho, los plásticos en general despiden químicos dañinos cuando entran en contacto con el calor. Por esa razón, mejor lleva una servilleta de tela cuando vayas a comprar tortillas, y te ahorras el daño.

“Los plásticos en general expiden químicos dañinos cuando entran en contacto con el calor”.

  • Recicla: Sé que es difícil reciclar, pero si solo separas lo orgánico (papel, cartón, restos de comida) de lo no orgánico (plásticos y vidrio) estás haciendo un gran aporte y una gran diferencia.
  • Pajillas, popotes o sorbetes: Estos, en teoría artefactos indefensos, son los que terminan en las narices de los animales. ¡Cuántos botan al día los restaurantes únicamente! “Sin pajilla, por favor” tiene que ser nuestro lema.
  • Platos y cubiertos: Como les contaba en el artículo anterior, era un fanática de los platos y cubiertos que me ahorraban la lavadera de platos. Lo bueno es que al dejar de comprarlos obligamos a las grandes industrias que los fabrican a cambiar sus componentes y hacerlos de material reciclado y biodegradables.
  • Bolsas reciclables: Compra bolsas reciclables para el uso diario de tu basura y, si quieres ayudar aún más, empaca tus compras del supermercado en bolsas de tela o costal que, a pesar de ser plásticas, no son desechables. ¡Las puedes utilizar miles de veces! (Y no se rompen como las del supermercado, jejeje).
  • Botellas de agua conscientes: Al elegir tu botella de agua, fíjate que diga que está hecha con materiales reciclados. Quédate con las marcas de empresas conscientes que fabrican sus botellas hechas de materiales reciclables.
  • La basura en el basurero: Esta es muy simple, pero si todos la lleváramos a cabo a rajatabla, no habría tanta basura en los lagos, ríos ni carreteras. Comenzando por tirar la basura desde los autos o buses, es preferible que la bajes contigo y las botes en el primer basurero que veas.

Este último punto considero que es uno de los más importantes, ya que si sé dónde termina mi basura, puedo estar más tranquila en que no terminará en una carretera, para luego caer en un río y después desembocar en el mar.

Verán que en cuestión de meses haremos un cambio significativo. Es tiempo de que cada uno de nosotros nos demos cuenta de que el mundo que les estamos dejando a las siguientes generaciones va directo a la perdición.

Y que es cosa de darse cuenta que es el mismo mundo el que nos está pidiendo a gritos que dejemos de afectarlo con nuestras inconscientes acciones egoístas.

¡Cien mil mamíferos marinos mueren cada año en el mundo a causa de residuos plásticos! La responsabilidad es de todos, y con detalles pequeños hacemos enormes diferencias.

Y si te sientes pequeño en comparación de lo que las grandes industrias pueden hacer, recuerda qué es estar solo con un zancudo en el cuarto.

No dejemos que sea demasiado tarde, ¡sin pajilla, por favor!