Cerrando filas

"Pareciera que tenemos un gran problema con nuestra estructura institucional y con los funcionarios de turno que no han tenido la capacidad para ir reformando sistemas y procesos, y para cambiar de una vez por todas la cultura de la corrupción por la de la legalidad".

Cerrando filas

Desde septiembre la arena política cambió en el país. Una serie de partidos, muchos alcaldes y el Ejecutivo llegaron a un acuerdo para formar un frente común. Este año lograron presentar una planilla para la junta directiva del Congreso y, ante una oposición débil, ganaron.

Luego del evento del 14 de enero, donde el presidente de la República, Jimmy Morales, presentó su informe con una buena estrategia de comunicación, apoyado por un discurso del presidente del Congreso, Álvaro Arzú Escobar, ambos dejaron claro que su deseo es que los políticos –electos por el pueblo– serían los que manden, sin influencias extranjeras ni de presiones de la sociedad civil.

Pareciera que tenemos un gran problema con nuestra estructura institucional y con los funcionarios de turno que no han tenido la capacidad para ir reformando sistemas y procesos, y para cambiar de una vez por todas la cultura de la corrupción por la de la legalidad".

Días antes se había dado a conocer que posiblemente la fiscal general, Thelma Aldana, se iba lanzar de nuevo para el puesto y el comisionado Iván Velázquez salió públicamente apoyando; sin embargo, el lunes 15 la fiscal declaró: “No veo al presidente de la República como un aliado contra la corrupción”, lo que se percibió como un enfrentamiento y una provocación.

A raíz de estos acontecimientos ha habido incidentes que por un lado dejan en claro que se continuará con los casos contra la corrupción de parte del MP y la CICIG y, por otra parte, que también vendrán acciones del otro grupo. La persecución de un personaje como Manuel Baldizón era necesaria, aunque aún no sabemos qué pasará. La detención de Arístides Crespo era de esperarse –ahora los cuatro presidentes del Congreso de la legislatura pasada están presos–.

La partida de Juan Francisco Solórzano Foppa fue criticada y coincidentemente se presentó el caso Aceros#2 relacionado con la devolución de crédito fiscal –donde también se toca al vicepresidente del Congreso, Felipe Alejos–. Luego se le acepta la renuncia el viernes al ministro y al viceministro de Gobernación, Francisco Rivas y Ricardo Guzmán, respectivamente (ambos excolaboradores del MP). Paralelamente, es detenido Williams Mansilla (exministro de la Defensa) por el tema del bono de riesgos al presidente. Por último, el sábado Edwin Escobar es reelecto por la Anam, quien públicamente ha cerrado filas con el presidente Morales y varios partidos políticos tradicionales.

¿Qué pasará de aquí en adelante? Está pendiente la resolución de la Corte de Constitucionalidad de un amparo presentado por Acción Ciudadana que denuncia vicios en la elección de la junta directiva del Congreso para el periodo 2017-2018. A criterio de esa institución, cuatro de los diputados electos incurrieron en violaciones a la Ley Electoral y de Partidos Políticos y a la Ley Orgánica del Legislativo. En caso de que la Corte mande a repetir la elección, la atención regresará al Congreso. Además, se han anunciado la presentación de más casos de corrupción, donde habrá muchos personajes involucrados y hay una serie de retiros de antejuicios pendientes.

Por último, el sábado Edwin Escobar es reelecto por la Anam, quien públicamente ha cerrado filas con el presidente Morales y varios partidos políticos tradicionales".

La mayoría de los guatemaltecos queremos acabar con la corrupción; sin embargo, lo que hemos visto en estos tres años es que el combate de la misma no solo consiste en emprender acciones por la vía penal, ya que a pesar de que tanta gente está señalada, privada de libertad y acusada, el comportamiento de muchos no cambia. Es más, el gobierno está estancado y muchos empleados tienen pavor de ejecutar. El problema es que los niveles de pobreza aumentan, la economía se desacelera y el panorama político presenta lo peor de lo mismo. 

Pareciera que tenemos un gran problema con nuestra estructura institucional y con los funcionarios de turno que no han tenido la capacidad para ir reformando sistemas y procesos, y para cambiar de una vez por todas la cultura de la corrupción por la de la legalidad.

¿Se identifica con alguno de los dos bandos o cree que existan otras opciones? ¿Surgirá un nuevo grupo que con ética, visión y capacidad presente una propuesta de trasformación? ¿Qué países han pasado por procesos como Guatemala y han tenido éxito?