Lo viejo y lo nuevo

Paola Rivano Coach y conferencista profesional www.paolarivano.com

Lo viejo y lo nuevo

Los inicios de año son momentos propicios para cambios profundos. Si queremos y estamos comprometidos con cambiar algo de nosotros, estas fechas nos ayudan a renacer.

Al final, los meses y los años son únicamente la suma de los días; sin embargo, dependerá de mí si quiero tomar ese inicio de año como el inicio de una nueva vida.

No estamos hablando de propósitos, ni de objetivos, que probablemente solo se han repetido a lo largo de los años, realizando un “copy y paste” sin lograr nada. Cuando nos damos cuenta, ya se fue otro año y estamos parados exactamente en el mismo lugar.

Estamos hablando de dejar atrás lo viejo y malo, y darle cabida a lo nuevo y bueno a través de un simple ejercicio. Para saber qué quiero mejorar, debo reflexionar acerca de los comportamientos, acciones, pensamientos y errores que he cometido en el pasado, los cuales quiero dejar atrás.

Actitudes que solo me han traído dificultades, problemas y consecuencias que probablemente también hacen sufrir a los demás.

El ejercicio nos lleva a cuestionarnos y a tomarnos el tiempo de estar con nosotros mismos sin justificaciones, miedos o prejuicios. No tenemos que mostrárselo a nadie, solo encontrar el momento y el lugar propicio para dedicarnos un momento y ponerlo en lápiz y papel.

Toma una hoja de papel en blanco y pártela en dos. En una de las hojas pondrás de título:  “Lo viejo”.

Para completar esta hoja como una lista, te harás la siguiente pregunta: ¿Qué actitudes, emociones y pensamientos no me gustaron de mí en 2017?  Y comenzarás a hacer una lluvia de ideas, escribiendo todo lo que se te venga a la cabeza, sin vergüenza, ni temores; solo escribe.

Cuando termines de escribirla, léela. Y pregúntate si habría algo más que quisieras incluir (si te sirve de consuelo, esta lista será destruida, por lo que no hay riesgo de que alguien la lea).

Ahora toma la otra hoja de papel y en ella escribe “Lo nuevo”. Para completarla puedes hacerte la siguiente pregunta:  ¿Qué actitudes, emociones y pensamientos quiero para mí en este año 2018? Puedes contestar a esta pregunta basándote en la lista de “Lo viejo” y así buscar la antítesis al comportamiento que deseas dejar atrás. Escríbelo como si ya fuera un realidad (por ejemplo: Confío en mí y en mis habilidades).

Adicionalmente incluye todo lo que quieres construir en ti, todo lo que sueñas ser y las habilidades que necesitas desarrollar para lograr tu propósito en esta vida y hacer tus sueños realidad. ¡Asegúrate de que no te falte nada!

¡Listo! Ahora, toma la lista de “Lo viejo” y léela en voz alta con la convicción de que todo lo que escribiste en esa lista es parte del pasado, de quien eras antes. Y rómpela con todas tus fuerzas, como si dejaras atrás ese viejo tú, o si quieres también puedes quemarla, como prefieras.

Ahora, toma la lista de “Lo nuevo” y léela en voz alta con la convicción de que ese es tu nuevo accionar, tu nueva forma de sentir y de pensar. Léela como si ya fuera una realidad.

Guarda ese papel en un lugar privado, pero donde lo puedas ver y recordarte de volverlo a leer.

Mientras más lo leas y más pendiente estés de lo que escribiste, más te enfocarás en hacer los cambios necesarios para lograr los resultados.

Muchas veces nuestra cabeza sabe lo que nuestro corazón se niega aceptar, así que recuerda que esos cambios los estás haciendo para ser una mejor versión de ti mismo, para dejar atrás todos los errores y todo lo que nos hace daño a nosotros y a los demás.

Cambiar depende de ti; ahora que ya sabes quién quieres ser de hoy en adelante, es momento de ponerse a trabajar.
¡Es momento de accionar!  ¡Vamos, que se puede!  ¡Feliz, exitoso, próspero e inolvidable 2018!