Los desafíos en la lucha contra la corrupción

"Estos procesos de elección estarán siendo observados por actores nacionales e internacionales, velando porque se cumplan los requisitos legales y se elijan personas que cuenten con capacidad y habilidad para continuar a la lucha contra la impunidad y persecución penal".

Los desafíos en la lucha contra la corrupción

No es fácil identificar los obstáculos para fortalecer las acciones en contra de la corrupción e impunidad. Sin embargo, la Asociación de Investigación y Estudios Sociales –ASIES— presentó ayer en su tradicional desayuno con medios de comunicación, que se ha constituido en un espacio de encuentro entre los investigadores del centro de pensamiento y los reporteros de todos los medios informativos, varios desafíos importantes para fortalecer la lucha contra la corrupción e impunidad.

Los desafíos están en un marco de debilidad institucional que afecta sensiblemente la capacidad de respuesta de las autoridades a las demandas que se plantean crecientemente desde la sociedad. Una prueba muy palpable es el deterioro en el que se están brindando los servicios públicos, que están en una “eterna” crisis. No podemos negar que al analizar con mayor detalle encontramos situaciones bastante familiares como el tráfico de influencias, el nepotismo, los premios y favores políticos que se pagan en detrimento de la prestación eficiente y eficaz de los servicios públicos.

En este sentido, el Ejecutivo ha mostrado serias dificultades para coordinar las diferentes carteras ministeriales, impulsar líneas estratégicas de acción pública y ejecutar los recursos. El Ejecutivo enfrentará uno de los mayores desafíos en materia de lucha contra la corrupción cuando realice los ajustes presupuestarios y reacomode los recursos en las políticas públicas priorizadas por el gobierno. Experiencias de anteriores gestiones gubernamentales muestran que esos cambios, en un contexto de discrecionalidad y opacidad, son terrenos fértiles para promover prácticas poco transparentes.

Otro de los desafíos que pueden determinar el rumbo de las acciones en contra de la corrupción es el cambio de autoridades en el Ministerio Público (MP), la Contraloría General de Cuentas de la Nación y la Procuraduría General de la Nación (PGN). Estos procesos de elección estarán siendo observados por actores nacionales e internacionales, velando porque se cumplan los requisitos legales y se elijan personas que cuenten con capacidad y habilidad para continuar el combate a la corrupción, la lucha contra la impunidad y persecución penal, así como las acciones conjuntas con la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

En el plano político los desafíos se encuentran en dos ámbitos de acción. Por un lado, en aprobar una nueva reforma electoral que permita cambiar la forma en que se postulan los candidatos, abriendo las posibilidades para que partidos nuevos puedan incursionar en la arena partidaria, y que los liderazgos interesados en competir no dependan de estructuras centralizadas y excluyentes; y por otro lado, en cambiar la forma en que se elige a los diputados para que los votantes puedan emitir el sufragio de manera directa por su candidato de su preferencia, cambiando el formato de listas. La clave para una nueva reforma viable y exitosa es que sea acotada y con objetivos claros. No nos perdamos: cambiar cómo se postulan los candidatos y cómo se eligen a los diputados.

Por otro lado, el otro desafío está en que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) priorice las energías, esfuerzos, acciones y recursos en el proceso de implementación de las reformas aprobadas en 2016. Especialmente en materia de fiscalización y control del financiamiento partidario, ya que esto permitirá tener mayores herramientas para controlar y fiscalizar los recursos que utilizan los partidos en campaña, reduciendo los espacios para el financiamiento ilícito. Un TSE con capacidad para fiscalizar a los partidos políticos es un instrumento para la lucha contra la corrupción.

Estos son algunos de los desafíos que tendremos que sortear el próximo año. Sin duda hay mucho camino que recorrer pero la intención de ASIES es poner sobre la mesa los considera importantes, con la intención de que otros actores complementen el análisis, y posterior a ello, se encuentren las vías para poder sortearlos y fortalecer la lucha contra la corrupción e impunidad. ¿Qué opina usted? ¿Cuáles son los desafíos que enfrentará la lucha contra la corrupción el próximo año?