¿Quién le pone el cascabel al gato?

¿Quién le pone el cascabel al gato?

La semana pasada se realizó un evento respecto al sector eléctrico del país, organizado por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), donde participaron varios expertos.

La idea era analizar cómo ha avanzado el mismo y hacia dónde debiéramos apuntar a futuro.

La energía es muy importante para un país. La existencia de un mercado eléctrico competitivo, con reglas claras e incentivos, para seguirse extendiendo en todo el territorio nacional en el largo plazo es una condición necesaria para alcanzar el desarrollo económico sostenible de Guatemala.

Entre 1959 y 1996, las principales actividades del sector eléctrico del país eran desempeñadas por el Instituto Nacional de Electrificación (INDE) y por la Empresa Eléctrica de Guatemala (EEGSA).

Garantizar el acceso a energía eléctrica barata y generada utilizando recursos naturales renovables es, en sí mismo, un logro.

La participación del sector público no era suficiente para proporcionar energía eléctrica ya que, en los 70, solo 20% de los hogares tenía el servicio, y en la década de los 90 el servicio no llegaba ni a la mitad los hogares. Es más, hasta tuvimos períodos de racionamiento y pasamos horas, y en varios lugares días enteros, sin luz.

El esquema monopólico estatal se caracterizaba por ser ineficiente, no participaba el sector privado, no se contaba con criterios técnicos en la toma de decisiones y había bajos niveles de inversión.

Sin embargo, el marco legal del sector eléctrico se reformó los años 1996 y 2007, lo cual tuvo excelentes resultados porque se contó con un nuevo diseño, se abrió el mercado y se pusieron mecanismos de control.

Hoy la capacidad instalada de generación eléctrica medida en megavatios se ha triplicado, la composición de la generación neta pasó de 20% a 50% a ser renovable, la mayoría de la energía que se genera es privada y el precio es el más bajo en Centroamérica.

La mayoría de los hogares gozan del servicio en más del 90%; sin embargo, Petén aún le falta 30% y en Alta Verapaz su cobertura es alrededor del 50%, a pesar de ser el departamento con mayor potencial para las hidroeléctricas.

¿Hacia dónde vamos?

Inicialmente se debe hacer un esfuerzo para que todos los hogares tengan acceso a este servicio. Hay muchas personas que aún utilizan la leña como un medio.

Luego de tener un plan para lograr que la mayoría de la energía sea renovable, la geotermia aún solo se ha explotado –apenas es del 2% y el país tiene condiciones para mayor expansión de hidroeléctricas, pero sabemos que el sector eléctrico afronta presiones para regresar a un esquema de operación del siglo pasado.

Estas amenazas están restringido el aprovechamiento de los recursos renovables. La aplicación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sin la existencia de un reglamento, reduce la certeza jurídica sobre las inversiones. Por ejemplo, las recientes decisiones de la Corte de Constitucionalidad respecto a varios proyectos de hidroeléctricas generan malos antecedentes.

Quizá el principal reto que en la actualidad afronta el sector eléctrico pasa por preservar un funcionamiento en donde prima la libre empresa, la certeza jurídica y la ausencia de decisiones políticas cortoplacistas. También se requiere establecer una normativa que ordene la interrelación entre los actores del sector eléctrico y los gobiernos municipales para aclarar el proceso a seguir en la obtención de servidumbres y avales para el desarrollo de líneas de transmisión y la instalación de la tarifa del alumbrado público a partir de criterios técnicos y previsibles.

¿Quién le pone el cascabel al gato?

Aunque existen distintas formas de hacerlo, es el Ministerio de Energía y Minas (MEM) el que tiene el mandato legal para formular políticas, coordinar acciones y hacer cumplir la ley dentro del sector eléctrico. En este contexto de retos, es el MEM la entidad que necesitará dar un paso al frente y seleccionar la manera de orientar el sector.

¿Qué opina de la conflictividad alrededor de las hidroeléctricas? ¿Está de acuerdo en regresar a un sistema monopólico y estatal del pasado? ¿Cómo lograr más cobertura y calidad del servicio eléctrico?