Días de lucha

En estos días en los que muchísimos guatemaltecos del interior del país y de la ciudad de Guatemala nos oponemos a la aberración de reformas constitucionales, y cada día vamos creciendo y siendo muchísimos más; en estos días en que de forma anómala, ilegal e inconstitucional, CICIG, MP y PDH han querido y siguen queriendo forzar ante el Congreso de la República ese desastre de reformas constitucionales.

En estos mismos instantes en los que escribo esta columna, se ha conocido que una vez más CICIG, MP y PDH se reúnen a puerta cerrada y sin dejar entrar a la prensa nacional, para discutir el polémico y aberrante artículo 209 de la reforma que crea la potencial dictadura de jueces ideológicos del consejo nacional de justicia, a espaldas del pueblo, afuera del Congreso y a puerta cerrada.

¿Por qué se esconden? ¿Por qué a espaldas del pueblo? ¿Por qué tres entidades que no tienen iniciativa de reforma constitucional quieren forzar una reforma que está mal hecha y que empeorará definitivamente y politizará por completo la justicia guatemalteca?

No se puede escribir de otra cosa

La Constitución es el texto fundamental, es el arreglo jurídico y político por el cual todos los guatemaltecos hemos logrado vivir en una democracia republicana por ya más de 30 años, en el periodo de vigencia constitucional quizá el más largo de toda nuestra historia independiente.

El querer alterar todo el aparato de justicia y modificar el tercer poder del Estado que es el Poder Judicial, que en Guatemala se denomina el Organismo Judicial, con las reformas propuestas en la iniciativa 5179 es politizar por completo la justicia en el país, abrir oeneges políticas y que están en la bolsa de embajadas y oneges internacionales la justicia guatemalteca y con ese consejo permitir que enquistadas en ese Consejo Nacional de Justicia o el ahora llamado Consejo Administrativo judicial, se vuelvan la dictadura perfecta y la más nefasta que es la dictadura de jueces ideológicos con una cábala de oenegeros ideológicos por encima de todas las judicaturas del país, removiendo a cualquier juez o magistrado que no se alinee a la ideología política que domine dicho consejo.

Además, lo que le hicieron al pueblo indígena usándolo e instrumentalizándolo una vez más, estas oeneges, muchas de estas son promotoras de la violencia, invasiones y robo de energía eléctrica en todo el país, ni siquiera tuvieron, ellos que dicen querer defender a los indígenas, la mínima decencia de traducir dicha propuesta de cambio constitucional a las cuatro lenguas indígenas más habladas en el país (quiché, cakchiquel, mam, y quekchí) para tan siquiera explicarle a esos millones de ciudadanos indígenas monolingües hasta en un 50% en las zonas más alejadas de las áreas urbanas del país, que es lo que en su nombre están haciendo con la constitución.

Es tan poco lo que les importan los indígenas que primero movilizan a algunos al Congreso y luego un grupo de 16 individuos se arrogan la representación de más de ocho millones de ciudadanos indígenas y mienten al decir que retiran el derecho paralelo racista de las reformas constitucionales, para solo mover el tema al artículo 22 de las reformas de los 25 artículos que esta aberración de reforma constitucional ha propuesto.

Reflexión

Algunos piensan que las más de 40 enmiendas presentadas “mejoran” la iniciativa 5179, eso es totalmente falso! sin duda alguna al estudiarlas lo que hacen es "EMPEORARLA" pues de tres posibles miembros de oeneges o no abogados al consejo la enmienda del 209 sube a 5 de 10 consejeros el número de potenciales políticos y miembros de oeneges ideológicas lo que en potencia podrían ingresar a remover a cualquier juez o magistrado del país y a manejar los 1,200 millones de quetzales del Organismo Judicial. ¡Cara tengo, decía mi abuela, pero no soy!