La agenda pendiente

El Congreso será la institución que requerirá más trabajo.

Luego de una semana de descanso, conmemoración y devoción, entramos en la pascua y rápidamente en la rutina que en general no es de agrado de muchos, pero sí alegría de otros.

Los retos siguen presentes y tenemos que retomar la agenda que nos compete a nivel individual, familiar como ciudadanos y del país.

Tenemos serios problemas con los incendios forestales. A pesar de que sabemos que durante esta época se van a dar, nuestras instituciones no están del todo preparados. De los grandes que supimos están el Volcán de Agua y la Laguna del Tigre. Preocupa seriamente que no podamos proteger lo poco que tenemos, en especial la naturaleza, que pasarán años para su recuperación.

Nos habíamos quedado con una agenda pendiente para el Ejecutivo. Luego de que se abortaron las interpelaciones, afrontaron a las pandillas y se dieron las primeras investigaciones de la tragedia del Hogar Seguro de la Virgen de la Asunción, quedamos como abatidos.

Tal vez es el momento de evaluar los resultados de los primeros 15 meses de gobierno, y que el presidente y el vicepresidente, con sus ministros y secretarios, cierren filas y diseñen una estrategia para lograr al menos tres objetivos:

  1.  Afrontar las crisis institucionales que se seguirán dando
  2. Definir sus prioridades para dejar un legado
  3. Hacer un plan para la modernización del Estado.

Todo ello acompañado de una nueva forma de comunicarse con la población para conducir al país hacia un rumbo definido, positivo, con ilusión y coraje.

No se puede negar que se han hecho esfuerzos, al menos se ha mejorado el traslado de los recursos para la refacción escolar a las organizaciones de padres de familia y se tiene un mejor abastecimiento de medicinas y vacunas; sin embargo, hay serios problemas de gestión.

Si la ley de Contrataciones es un obstáculo, debe revisarse lo más pronto posible. Por ejemplo, hoy los guatemaltecos no tenemos certeza de adquirir documentos de identificación como el Documento Personal de Identificación (DPI) y el pasaporte.

El Congreso será la institución que requerirá más trabajo.

A pesar de que el año pasado se hicieron cambios importantes a la Ley Orgánica del Organismo Legislativo (LOOL) y su Ley de Servicio Civil, aún no se logran consolidar. Constantemente se habla de cambiar la LOOL, en especial debido a casos de corrupción y a la advertencias de un próximo tsunami que se avecina por el caso de Odebrecht.

Este se debe a un supuesto soborno de US$18 millones a funcionarios y políticos de Guatemala, por la aprobación de un préstamo por US$384 millones para rehabilitar y ampliar la carretera de Escuintla a México (la ruta CA-2 Occidente), durante el año 2012. Están involucrados exfuncionarios y varios exdiputados y diputados. La fiscal general comentó que se están realizando las investigaciones al respecto y muchos parlamentarios están atentos.

Adicionalmente hay desafíos en las leyes que se aprueban en el Congreso. Según un estudio de Alianza para el Congreso Eficiente el año pasado de los 50 decretos aprobados tan solo ocho cumplieron los procedimientos de ley, lo que significa que únicamente 16% de las leyes aprobadas llenaron todos los requisitos. Además solo 58% de las comisiones publicaron sus actas.

La actividad legislativa de este primer trimestre sigue deficiente. Se conocieron 52 nuevas iniciativas y se aprobaron siete decretos. Tres ya fueron sancionados y publicados, uno fue vetado por el presidente de la República y al 31 de marzo tres estaban pendientes de sanción y publicación. Congreso Eficiente señaló que del total de decretos aprobados, ninguno cuenta con estudios económicos financieros que indique el costo de implementar la nueva normativa. Razón por la que esta alianza sugiere calidad de leyes, antes que de cantidad.

También queda pendiente acelerar los procesos judiciales, en especial los relacionados con la corrupción, tema que ha generado demasiada ansiedad en el país, ya que todos esperamos justicia pronta y cumplida. Las reformas a la Constitución en esta materia se ven imprecisas y fortuitas, por lo que el futuro es incierto.

Tiempo pascual y de resurrección. Sigamos adelante con el saneamiento y renovación del país. ¿Cómo acelerar el cambio? ¿Qué es prioritario para el país? ¿Hemos mejorado en relación con abril de 2015?