Pacto colectivo por el ministerio, los trabajadores y la salud de los guatemaltecos

"Renegociar el pacto colectivo se convierte en una oportunidad para ordenar las finanzas de la cartera, promoviendo un uso más eficaz y eficiente de los recursos".

El país vive momentos muy difíciles y en ese contexto pareciera que nada es positivo. El panorama es tan desolador que no vemos señales de cambio ni luces esperanzadoras. Sin embargo, una de estas luces empieza a brillar en el Ministerio de Salud Pública con un proceso que puede tener repercusiones trascendentales para el país.

Se está librando una lucha en contra de estructuras que debilitan la institucionalidad, promueven la corrupción, dañan la imagen del movimiento sindical y afectan la capacidad del Estado para brindar salud a los guatemaltecos. Por ello, es importante que en la renegociación del pacto colectivo de trabajo se alcance un pacto digno para trabajadores dignos.

El despacho ministerial ha mostrado mucho interés y una fuerte voluntad política para lograr un pacto que dignifique la labor de los trabajadores del ministerio, resguardando los derechos laborales, y promoviendo un saneamiento de las finanzas de la cartera, y desde luego promoviendo el fortalecimiento institucional y el servicio civil. Una luz esperanzadora en este contexto sombrío en donde las fuerzas resistentes al cambio desean revertir los avances que se han tenido contra la corrupción y la impunidad.

Renegociar el pacto colectivo se convierte en una oportunidad para ordenar las finanzas de la cartera, promoviendo un uso más eficaz y eficiente de los recursos públicos, cortando de tajo el poder de las estructuras enquistadas que despilfarran el dinero, generan beneficios desmedidos e injustificados, y debilitan la capacidad de acción del ministerio.

Y aunque, en ocasiones, algunos líderes sindicales con débiles argumentos quieren pintar de una manera distinta el proceso, renegociar el pacto colectivo es una oportunidad para recuperar el propósito y revalorizar el ejercicio del sindicalismo en el sector público. En ese sentido, gana el movimiento sindical, ganan los trabajadores y nosotros, los usuarios de los servicios de salud pública.

Hay un buen número de ejemplos de líderes y sindicatos en varios ministerios que han caído en ser instituciones en donde se velan por los intereses de los líderes y sus estructuras, y no en los intereses de país. Afectando no solo a los trabajadores, sino en este caso, la salud de los guatemaltecos. Urge la renovación de líderes sindicales en los sindicatos.

Por otro lado, renegociar el pacto colectivo fortalece las finanzas públicas y la capacidad de acción del ministerio, que contaría con más recursos para atender sus necesidades. Indudablemente, no es la única vía. Los esfuerzos del presidente y el ministerio de finanzas por apoyar presupuestariamente a la cartera, las acciones de la SAT, y otras medidas que se han tomado, que son necesarias pero no suficientes. Desde luego, la solución de fondo es promover un pacto fiscal que fortalezca las finanzas de todo el gobierno. Mientras eso sucede, estas acciones son positivas.

Sin lugar a dudas, la lucha que se está librando en la cartera de salud no será fácil. La Ministra se enfrentará a estructuras de poder que no desean el cambio y que utilizarán los recursos que tienen a su disposición para impedir un pacto digno, no solo para el ministerio y sus trabajadores, sino también para la salud de los guatemaltecos.

Por ello, pensando en Guatemala, tenemos una oportunidad clara para fortalecer las finanzas públicas, la institucionalidad del Estado, luchar contra estructuras espurias que promueven la corrupción, y fortalecer el servicio civil en el gobierno. Ojalá, esto tenga un efecto dominó y se renegocien en todas las instituciones públicas los pactos colectivos que son leoninos y lesivos para los intereses de país. ¿Qué opina usted? ¿Beneficia al país la renegociar el pacto colectivo?