Se necesitan fuerzas renovadoras

"Los partidos terminan siendo maquinarias electorales que utilizan los gobernantes para llegar al poder, y una vez ahí, cuando el partido pierde poder e importancia los líderes migran a otro partido que les asegure la supervivencia política y electoral".

Los partidos políticos en Guatemala son maquinarias electorales que no logran institucionalizarse y trascender en el tiempo. Los datos muestran que el promedio de vida de las organizaciones políticas no supera los 10 años.

La situación más trágica la han vivido los partidos que han gobernado y que llegaron a contar con un despliegue organizativo en casi todos los municipios y departamentos del país, con miles de afiliados, y además un significativo poder político, pero que no logran soportar el desgaste de hacer gobierno. Estos partidos de la noche a la mañana pasaron de ser instituciones relevantes en el sistema a ser cascarones partidarios sin importancia.

La noticia de la cancelación del Partido Patriota (PP) pasó desapercibida. Esto sucede dos años después de que sus máximos líderes, en el ejercicio de la presidencia y vicepresidencia, fueran enviados a prisión preventiva por casos de corrupción y luego de que el partido no pudo esclarecer las dudas acerca del financiamiento que utilizó durante el proceso electoral de 2015. Indudablemente el desgaste y la pérdida de credibilidad del partido influyeran para que la noticia pasara sin pena ni gloria.

No quiero profundizar en las razones que están detrás de la cancelación del PP, o de la DC, o la transformación del FRG, que son algunos de los partidos que han gobernado el país, y que en su momento fueron partidos importantes y hoy son parte de la historia. Al contrario, quiero aprovechar el espacio para reflexionar sobre el futuro de los partidos y cómo esto debe importarnos, como ciudadanos, por el impacto que tiene en nuestras vidas.

Los partidos terminan siendo maquinarias electorales que utilizan los gobernantes para llegar al poder, y una vez ahí, cuando el partido pierde poder e importancia los líderes migran a otro partido que les asegure la supervivencia política y electoral. Vean los casos dramáticos de diputados y alcaldes que han ganado elecciones con más de tres partidos distintos. Hoy son de un color y mañana de otro.

Por ello, el primer desafío es generar condiciones para que los partidos políticos sean instituciones democráticas y dejen de ser vehículos electorales controlados por los dirigentes partidarios. Instituciones en donde la voz de los afiliados importe y que estos estén involucrados en las decisiones partidarias.

Por otro lado, la ciudadanía debe dar un paso e involucrarse en la política. Dejar atrás todos los prejuicios inculcados que alimentan la apatía y recuperar los espacios políticos, para resignificar el ejercicio político con ética, valores y principios democráticos.

Se necesitan fuerzas políticas renovadoras que vengan a refrescar el contaminado ambiente político. Instituciones con propuestas programáticas que devuelvan la esperanza a la sociedad. Yo tengo la ilusión en esfuerzos que están germinando para que sean las ofertas políticas que necesita en el país. Perdamos el miedo. El futuro de Guatemala, si participamos, está en nuestras manos. Convirtamos la crisis política del sistema en una oportunidad. ¿Qué opina usted?

Por último, quiero felicitar a Publinews por su sexto aniversario y agradecer la confianza para contribuir en este espacio. Son seis años en donde hemos vivido cosas que han marcado nuestras vidas: un mundial, dos copas América, la crisis política más importante de los últimos años, reformas electorales, manifestaciones, elecciones, entre muchas otras. Y Publinews ha estado ahí para llevarnos lo más importante de las noticias.