Prevenir antes de lamentar

Prevenir antes de lamentar

 

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A pesar del esfuerzo realizado en materia de seguridad, Guatemala se encuentra entre los primeros cinco países latinoamericanos con las más altas tasas de violencia homicida, aún cuando ésta se ha reducido en los últimos seis años de 46 a 29 por cien mil habitantes en 2015. Lamentablemente han proliferado otros delitos como la extorsión, los cuales impactan fuertemente en la percepción de inseguridad. La tasa de denuncias por extorsión inició en 31 por cada cien mil habitantes en enero de este año y en octubre fue de 40.

El Ministerio de Gobernación (Mingob) está trabajando para mejorar la seguridad ciudadana. La semana pasada se realizaron dos operativos contra las extorsiones, se inauguró la academia que formará a los guardias penitenciarias del nuevo modelo del sistema penitenciario y las autoridades se comprometieron a realizar un cambio en la prevención de la violencia y el delito.

En el tema de prevención existen varios modelos de abordaje como marcos conceptuales y distintas metodologías. También se han realizado muchas intervenciones y proyectos; algunos se han evaluado, otros no, sin embargo se ha dedicado muchos recursos en el país a esta área sin estudiar su impacto. En Guatemala se inició con el tema de la prevención de la violencia y el delito hace aproximadamente una década. Luego se creó la Unidad de Prevención Comunitaria de la Violencia (UPCV) y según información recabada recientemente, esta dejó de ser una institución técnica al servicio de la prevención de la comunidad con resultados, convirtiéndose en una instancia al servicio proselitista del gobierno de turno, cuyo personal en su mayoría se dedicaba al activismo político como “socializar la política de prevención” sin sentido puntual de prevención. Las metas estratégicas en el área de seguridad ciudadana descritas en su plan para el 2019 son reducir la tasa de homicidios a 23 por cada cien mil habitantes y la tasa de delitos contra el patrimonio de 97 por cada cien mil habitantes a 88. Será necesario establecer otras metas a partir de una línea base con datos de denuncias de delitos complementado con una encuesta de victimización y percepción de la violencia y el delito –la cual se realizará el año entrante.

Respecto de la UPCV, es de suma importancia elaborar un plan de acción siguiendo las políticas de prevención y seguridad así como alinearse a las metas estratégicas del Mingob. Fundamental focalizar las intervenciones en la prevención secundaria atendiendo a personas en riesgo de ser víctimas y victimarios de la violencia, especialmente a jóvenes. Geográficamente debería concentrarse en los 30 municipios de mayor incidencia criminal, priorizados por el Mingob. Es urgente diseñar y poner en práctica programas para atender a los jóvenes que no estudian ni trabajan –mas de un millón. Esto incluye capacitación profesional para el trabajo, educación extraescolar y programas de empleo masivo. Adicionalmente debe crearse un sistema de monitoreo y evaluación a nivel de proyecto, además de establecer un sistema de evaluación del desempeño del personal con perfiles de puestos y lograr la coordinación con las otras instancias.

Más vale prevenir que lamentar. Lograr la disminución de la violencia y el delito pasa por cambios de conducta y cultura, razón por la que se inicia con el comportamiento de cada individuo, su relación familiar, y la interacción con sus compañeros y vecinos. La prevención es una tarea de todos. ¿Qué opina de los operativos contra las extorsiones? ¿Se siente seguro en su barrio? ¿Cómo calificaría al equipo del Ministerio de Gobernación y sus resultados?