La oportunidad

“Los partidos son instituciones que gozan de poca confianza y credibilidad en el país. Sin embargo, la falta de democracia interna en los partidos está muy relacionada con las decisiones que toman los políticos”.

La oportunidad

Muchos dicen que los momentos de crisis se pueden transformar en oportunidades. En estos días estamos viviendo como sociedad una fuerte crisis de legitimidad al sistema político, expresada en las manifestaciones de rechazo a la corrupción y la impunidad.

¿Podemos aprovechar la crisis como una oportunidad? Si la respuesta a esta pregunta es afirmativa, ¿oportunidad para qué? Las manifestaciones legítimas, voluntarias y pacíficas han estado orientadas a pedir renuncias de funcionarios públicos, que la justicia juzgue a las personas vinculadas a redes de corrupción e impunidad y a promover reformas al sistema.
Las manifestaciones de los ciudadanos han sido muy positivas y me alegra saber que ahora tenemos una sociedad menos temerosa, con disposición a salir a las calles y expresarse pública y políticamente. Este nuevo renacer de la ciudadanía puede ser la ventana de oportunidad para que de la “protesta” pasemos a la “propuesta”.

En este contexto, creo que se está abriendo una ventana de oportunidad para promover reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) que estén orientadas principalmente a democratizar a los partidos políticos y transformar el modelo de financiamiento, que son dos aspectos que están íntimamente relacionados con las prácticas de corrupción. Recordemos que no hay almuerzo gratis y los financistas de los partidos cobran con creces sus aportes.

Hay que aprovechar la coyuntura para buscar acuerdos entre los diferentes actores sociales y promover la reforma a la LEPP. Los tiempos políticos son importantes y esta crisis evidenció que el sistema necesita reformas importantes, que estén orientadas a fortalecer su carácter democrático, representativo y participativo.

La democratización de los partidos políticos parece ser algo que está muy alejado de los problemas cotidianos que enfrentamos. Los partidos son instituciones que gozan de poca confianza y credibilidad en el país. Sin embargo, la falta de democracia interna en los partidos está muy relacionada con las decisiones que toman los políticos, los candidatos que presentan en las elecciones, el transfuguismo y la baja representatividad del Congreso.

Por eso, mi propuesta es aprovechar esta crisis como una oportunidad para reformar la LEPP. Necesitamos que las organizaciones políticas sean democráticas y representativas. Que los ciudadanos sintamos la libertad y confianza de participar libremente en los partidos, y estar seguros de que nuestra participación es real y no solo de relleno. Que los partidos políticos dejen de ser vehículos electorales y que puedan ser instituciones que cumplan con sus funciones.

Estamos en medio de un proceso electoral que hasta el momento no ha presentado propuestas políticas diferentes, que den signos de cambio y despierten esperanzas de cambio. El mensaje que la ciudadanía salió a gritar a las calles no estaba dirigido solo al gobierno, sino también a toda la clase política del país, que no podrá hacerse de la vista gorda e ignorar la situación que estamos viviendo. ¿Qué opina usted?