El acarreo de votos

El acarreo ocurre cuando un candidato, con el objetivo de incrementar sus posibilidades de ganar las elecciones, principalmente a nivel municipal, moviliza a personas de un municipio a otro, para que voten por él

El acarreo de votos

El problema con el “acarreo de votos” se dio luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) implementó el proceso de actualización de datos. La actualización de datos abrió la posibilidad para que los ciudadanos se pudieran empadronar y votar en el municipio en el que residen, y no tuvieran que ir a votar a su municipio de vecindad, en donde nacieron.

Imagine usted los costos que implica para una persona que vive en la ciudad capital y, que sin actualizarse y empadronarse en el municipio de Guatemala, tuviera que ir a votar a Huehuetenango, el municipio de vecindad, en donde nació.

A pesar de que es positivo que las personas puedan actualizar su residencia electoral y votar en el municipio en donde viven, dado que facilita que el ciudadano asista a emitir su voto, los partidos políticos y candidatos tergiversaron el espíritu de esta medida y la instrumentalizaron para obtener ventajas electorales.

El acarreo ocurre cuando un candidato, con el objetivo de incrementar sus posibilidades de ganar las elecciones, principalmente a nivel municipal, moviliza a personas de un municipio a otro, para que voten por él. Las personas “acarreadas” mienten y actualizan su residencia electoral para votar en el municipio en donde falsamente indican vivir.

El acarreo ha conllevado a que se susciten conflictos electorales el día de las elecciones, también genera en los ciudadanos inconformidad con los resultados, restándole efectividad al sufragio y pureza a la elección; y constituye una amenaza latente para el proceso electoral que se llevará a cabo este año.

Voy a relatar un pequeño ejemplo para describir lo que sucede con el acarreo de votos. Imagínese usted dos municipios, el “A” y el “B”. “Pepito”, el candidato del partido “NN”, quiere ser Alcalde del municipio “A” pero tiene un problema: no goza de mucha simpatía entre las personas del pueblo y, por ende, no tiene apoyo electoral.

Para solucionar este problema, “Pepito” desesperado y con necesidad de buscar votos para ganar, y tomando en cuenta un consejo que le dieron, va al municipio “B” y “convence” a personas para que se empadronen en el municipio “A” y voten por él.

El candidato “Pepito” les ofrece en algunas ocasiones dinero y además que el día de las elecciones llegará temprano y los llevará al municipio “A” para que puedan votar por él. De igual manera, les ofrece un rico almuerzo y les promete que los regresará por la tarde a su municipio, luego de que hayan emitido su voto.

La situación descrita fue una constante en las elecciones de 2011. El acarreo de votos alteró los resultados electorales en varios municipios. Es decir, en gran medida la elección de estos alcaldes la determinó un grupo de personas que no vive en el municipio, al que no le importan los resultados de las elecciones y al que además no le afectarán las decisiones, buenas o malas, que tome el alcalde electo.

El acarreo de votos es una práctica que el TSE debe erradicar del sistema electoral. Con el Acuerdo No. 1-2015 el tribunal adoptó una medida contundente que buscar solucionar este problema, evitar conflictos electorales, así como preservar la efectividad del sufragio y la pureza del proceso electoral. Aún quedan preguntas sin responder: ¿Quién es el culpable? ¿Los partidos o las personas? ¿Qué opina usted?