Tres décadas de democracia y elecciones

“Las elecciones deben ser el espacio de discusión política para plantear, en los programas de gobierno, las soluciones a los problemas nacionales.Y no convertirse en elecciones teñidas de campañas mediáticas sin fondo y contenido”.

Tres décadas de democracia y elecciones

Guatemala cumple 30 años de vivir bajo un régimen democrático. Siendo el periodo más largo de nuestra historia republicana, vale la pena hacer un esfuerzo para analizar y reflexionar un poco las cosas que hemos hecho bien y las cosas que hemos hecho mal.

No es fácil hacer un balance y un análisis sobre los aspectos en que hemos avanzado y en los que no, o en el peor de los casos, aquellos aspectos en los que hemos retrocedido. Sin embargo, me gustaría resaltar algunos que considero importantes del sistema electoral y de partidos políticos. Desde luego, que una evaluación más profunda deberá, sin duda, abordarse en una investigación y publicarse en varias columnas.

Entre los principales logros se encuentran los siete pro- cesos electorales que han permitido transiciones democráticas. Han quedado en la historia y en el pasado los fraudes electorales y los golpes de Estado. Por otro lado, también destaca que la participación electoral, considerando que el voto es voluntario y no obligatorio, ha sido creciente en las últimas elecciones. 

A su vez, hay algunos desafíos vin- culados principalmente en transitar de una “democracia  electoral”, en donde los ciudadanos participan votando en las elecciones, a una “democracia plena”, en donde los ciudadanos participan permanentemente en los procesos políticos.

Este desafío se expresa en la apatía y el desencanto de los ciudadanos hacia la política. No puede ha- ber democracia sin demócratas. Entendiendo a los demócratas como aquellos ciudadanos que

promuevan los valores democráticos, la conciencia democrática y el compromiso democrático. La ciudadanía en el país debe ser ejercida sistemáticamente por ciudadanos conscientes de sus derechos y de sus correlativas responsabilidades. Para lograr esto, usted, sus familiares, su amigo o amiga, es decir, todos, sin excepción alguna, tenemos mucho que apoyar y trabajar.

Resaltar estos elementos nos permite hacer un pequeño balance de cómo enfrentaremos el proceso electoral de este año. No está nada definido y hace falta que corra mucha agua por el molino. Este proceso electoral, desde mi perspectiva, tiene una singular importancia para nuestra joven democracia y por eso debemos darle especial atención. Las elecciones deberían ser el espacio de discusión política partidaria para plantear, en los programas de gobierno, las soluciones a los problemas nacionales. Y no convertirse, como regularmente ha sucedido, en elecciones teñidas de campañas mediáticas sin fondo y contenido.

Hay otros aspectos importantes para analizar, por ejemplo los relacionados con el fortalecimiento del TSE, las actividades de las organizaciones políticas, la campaña electoral, los candidatos, las propuestas políticas, las encuestas, entre otros. Ya escribiré varias columnas en donde aborda ré con más detalle estos aspectos de la dinámica política electoral. De momento, quiero desearle un muy feliz año nuevo, lleno de muchas cosas positivas, alegrías y aprendi- zajes, en todos los planos de su vida.

* Publinews es ajeno a las opiniones vertidas en este espacio.