Un Podemos para Guatemala

Manfredo Marroquín, presidente de Acción Ciudadana

Por: Publinews

Cuando los países acumulan frustraciones provocadas por sucesivas o prolongadas crisis derivadas del manejo irresponsable del poder público, estos malos tiempos suelen venir acompañados de oportunidades para el surgimiento de nuevas ideas, propuestas y liderazgos.

El fin de semana recién pasado se divulgaron los resultados de la última encuesta que mide el nivel de apoyo a las distintas agrupaciones políticas de España, siendo el dato más revelador que la más nueva fuerza denominada Podemos encabeza la preferencia del electorado de ese país, superando a los partidos tradicionales que han dominado el escenario durante las últimas décadas.

El liderazgo de Podemos está conformado por jóvenes profesionales provenientes en su mayoría de la facultad de Ciencias Políticas, con un amplio dominio teórico y práctico del sistema político español, que pasaron a ser activos miembros de las manifestaciones multitudinarias de los indignados que protestan su inconformidad con la clase política actual y cuyo deterioro se ha acrecentado al destaparse casos y redes de corrupción que apenas empieza a conocerse su real dimensión.

En apenas más de un año, esta nueva fuerza política ha sabido cosechar el desprestigio de los partidos tradicionales, formulando propuestas novedosas que apuntan a modificar pilares del actual sistema, tanto político como económico, y que han sido recibidas con simpatía por amplios sectores de la sociedad española y que sobresalen frente a la actitud defensiva de las fuerzas tradicionales que buscan cómo salir de sucesivos escándalos de corrupción que afectan a sus dirigencias.

En Guatemala no debemos resignarnos a aceptar la misma oferta político-electoral de sobra ya conocida por todos y que tiene como mejor expresión de su decadencia el paso de gobierno donde el último siempre es el peor y el que sigue en la cola el favorito para superar en desaciertos y corrupción a su antecesor.

Nuevas formas de hacer política son posibles siempre y cuando haya ciudadanos dispuestos a no seguir siendo víctimas de la casta política corrupta y decadente y se presenten con propuestas y actitudes que rompan con la cleptadura que hasta hoy nos ha gobernado.