Golpe de Estado al poder judicial

Lucha por la libertad / Giovanni Fratti Abogado y notario / Periodista independiente Catedrático universitario / @frattigiovanni

Son inauditos los fondos en los cuales ha caído la justicia constitucional en Guatemala. La Corte de Constitucionalidad ha caído en lo que se podría llamar activismo político y ahora ya no responde a su estricta y delimitada función que debería ser la defensa del orden constitucional y quiere jugar un rol de árbitro político que no le corresponde.

Tal vez han olvidado los magistrados que una facultad de todo tribunal es aceptar o no las acciones que ante él se presentan.

¿Cómo es posible que la CC les ordene a los magistrados salientes que se prolonguen en sus funciones más allá del periodo constitucional de la Corte Suprema de Justicia y las Salas de la Corte de Apelaciones? ¿Cómo es posible que con ello se ponga en peligro la seguridad jurídica de todo el país con una corte que ilegítimamente prolonga sus funciones y pone en riesgo así todas las resoluciones de todos los tribunales del país?

¿Cómo es posible que le creamos a estas alturas del partido a Helen Mack que ha demostrado con su participación directa en el gobierno de Álvaro Colom como Comisionada Presidencial para la Reforma Policial que ella no es neutral ni apartidista, sino que tiene una agenda política propia?

Como es posible que no veamos lo que realmente está pasando? La UNE y Sandra Torres se ven en riesgo de perder todos sus magistrados sembrados en las Salas y la CSJ durante su gobierno y con ello todos los crímenes y la corrupción de la UNE deberán ser conocidos y juzgados y el cómodo manto de impunidad que habían urdido para sí se caerá y tendrán entonces que pagar penalmente por todo el latrocinio y corrupción que causaron y toleraron durante ese nefasto gobierno.

Las leyes y los procedimientos para la escogencia de magistrados de las cortes de justicia debe ser mejorado, pero ninguna anomalía o escogencia política o de poder político votado por los ciudadanos se arregla violando el orden constitucional y causando una gravísima crisis constitucional para defender políticos corruptos de regímenes anteriores. No pudieron colocar a sus esbirros y ahora dan el grito en el cielo y utilizarán a cualquier tonto útil para cumplir con sus corruptas intenciones, los guatemaltecos no somos tontos y sabemos exactamente que quieren hacer y que están haciendo.

Nuevo circo de la extrema izquierda al querer culpar al gobierno de Lucas de la barbarie que cometieron ellos en la Embajada de España

El frente guerrillero Robín García, del EGP, organizo una operación de toma violenta y propaganda que ellos mismos escogieron volver una operación suicida, en la cual no tuvieron ningún empacho en matar a indígenas guatemaltecos y a otros inocentes hombres y mujeres, con tal de causar un escándalo internacional y, con ello, luego de la barbarie que hicieron querer denigrar a un ejército que los combatía en Quiché, y en toda la República, tal y como era el deber de la institución armada.

Nadie puede negar que muy probablemente muchos funcionarios del gobierno de Lucas García cometieron delitos, asesinatos y estuvieron involucrados en una corrupción grosera y oprobiosa.

Pero tampoco nadie puede negar luego de trabajos serios de investigación histórica de David Stoll y de Jorge Luján Muñoz que la operación guerrillera de la toma y posterior quema de la Embajada de España en 1980 es una de las más denigrantes operaciones de la guerrilla contra Guatemala, en colaboración con el cobarde embajador Máximo Cajal que, violando todas las normas del derecho internacional, permitió utilizar su sede diplomática como maquinaria de propaganda y luego pira criminal para el violento y asesino EGP. Que ahora más de 30 años después, estos energúmenos y asesinos quieran reescribir la historia es solo sumar el insulto al agravio de todo lo que han hecho sufrir a esta tierra. Mis respetos a las familias de los campesinos quichés tomados como carne de cañón por el CUC y a las familias de los insignes guatemaltecos Molina Orantes, Cáceres Lenhoff y Aguirre Godoy y de los demás inocentes españoles y guatemaltecos que tuvieron que, sufrir a manos de una guerrilla asesina mentirosa y cobarde que todos los historiadores serios han demostrado, tiene una mano criminal en ese horrendo crimen.