La democracia interna en los partidos políticos

José Carlos Sanabria, politólogo y analista de la asociación de investigación y estudios sociales Asíes

Los partidos en los últimos días han desarrollado una intensa actividad política partidaria. Algunos han presentado de manera oficial a sus “precandidatos” a presidente, contraviniendo las disposiciones contenidas en la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP).

Más allá de la intensa discusión sobre la legalidad de estas actividades, y de establecer el origen y los montos que los partidos utilizaron para financiarlas, hay temas que no han sido reflexionados. A los que me referiré en esta oportunidad están relacionados con la democracia interna. ¿Qué significa? ¿Por qué es importante?

Los partidos políticos designan a sus candidatos a dedo y sin utilizar procesos de democracia interna. Es decir, las decisiones en los partidos son tomadas por pocas personas, las que tienen el control y el poder del partido, que regularmente son los dirigentes nacionales y los principales financistas. Los afiliados y los simpatizantes de las organizaciones no son parte de estas decisiones.

La democracia interna se vive en los partidos cuando los afiliados participan en la elección de sus autoridades internas, candidatos a elección popular o sobre acciones políticas del partido. ¿Esto sucede en los partidos políticos en Guatemala? Cuando un diputado se cambia de partido en el Congreso ¿los afiliados fueron consultados? Así podemos enumerar otras decisiones en los partidos que son tomadas sin mecanismos de democracia interna.

Las prácticas de democracia interna contribuyen a la legitimidad de las organizaciones políticas, así como a involucrar a los ciudadanos en el debate de propuestas de solución a los problemas locales y nacionales. También permite la renovación de ideas y liderazgos y reduce la discrecionalidad en la toma de decisiones.

Los problemas como el caudillismo, la poca identificación de los ciudadanos con los partidos políticos e incluso la baja representatividad del Congreso se asocian con la falta de democracia interna en estas organizaciones. Asimismo, la escasa identificación de los candidatos con el partido que los postula les permite a los diputados trasladarse de una organización a otra, dejando de lado la voluntad de los ciudadanos que los eligieron.

Por ello, es necesario crear reglas en los partidos, a fin de asegurar una participación activa de los afiliados en la toma de decisión de esas organizaciones y promover no solo una mayor identificación, sino también un mayor interés entre la ciudadanía por formar parte de los partidos políticos.

Daniel Zovatto, muy ilustrativamente, ha señalado que “La democracia de partidos requiere a su vez la democracia en los partidos” (Zovatto, 2007: 143). También necesitamos demócratas para consolidar nuestro sistema democrático. Por ello, es fundamental promover la participación activa de los afiliados en los partidos políticos para elegir no solo a las autoridades partidarias, sino también para la designación de los candidatos a elección pública.