Nada justifica la discriminación y el racismo

En Guatemala todos somos iguales ante la ley.

Abogado y notario, periodista independiente y catedrático universitario. Abogado y notario, periodista independiente y catedrático universitario.

No hay nada que justifique la discriminación y el racismo, especialmente si es xenofobia antisemita en nuestro país. Ninguna autoridad ya sea tradicional, indígena o constituida, puede ni debe expulsar a nadie por razón de raza, credo, religión, orientación sexual, preferencia, ideología política o por sus opiniones.

En días recientes una autoridad de ancianos indígenas de la etnia zutujil en San Juan La Laguna, Sololá decretó una orden ilegal e inconstitucional, violatoria de los Derechos Humanos más elementales, al amedrentar, inclusive con violencia, y expulsar de la comunidad a una pequeña comunidad de judíos ultra ortodoxos (120 o 200 personas me parece, entre adultos, ancianos y niños), que vivía en aquella comunidad mayoritariamente indígena.

Esta es una orden manifiestamente ilegal e inconstitucional, dicho consejo, o cualquier otro, no tiene ni la potestad, ni la autoridad de expulsar a nadie por razones de raza o credo o religión.

En Guatemala todos somos iguales ante la ley, todos, no se puede hacer distinción entre miembros de una etnia u otra, entre miembros de una religión u otra, o entre seres humanos pues toda el propósito de la igualdad ante la ley y la libertad de credo, de industria, de comercio, de imprenta y de religión es que todos los ciudadanos, extranjeros o nacionales, tengamos nuestra libertad y nuestros derechos humanos garantizados.

Esta aberración de resolución ilegal se coloca a la par de la disposición del Acuerdo de Paz sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, que pretende penar con más años de cárcel la violación de la mujer indígena en desmedro de todas las mujeres del país, o en la aberración de querer colocar cuotas racistas indígenas en los listados (de 20% o 30% de posiciones basadas en la raza del elegido) de elección popular con las recientes reformas propuestas por muchos grupos de extrema izquierda radical en Guatemala.

Volver a la edad media, donde por ejemplo los reyes católicos expulsaron de España a judíos y musulmanes y se estableció la terrible Inquisición, o querer imitar a la Sudáfrica del “apartheid” o a las leyes racistas nazis de la Alemania de Hitler con cuotas raciales, o querer expulsar a una minoría no violenta, ni violadora de ningún derecho de aquella comunidad indígena guatemalteca es querer destruir la República de Guatemala y su buen nombre y costumbres de tolerancia y amabilidad con los visitantes extranjeros que es un de las mayores ventajas del turismo y la disposición nacional.

Por supuesto que esta aberración cometida por unos pocos indígenas guatemaltecos contra esta minoría judía ultraortodoxa, no puede volverse jamás una justificación para decir idioteces como que todos los indígenas en Guatemala son racistas, ni mucho menos que los guatemaltecos lo somos.

Hay algunos malos como estos ancianos indígenas, o algunos ladinos que por su ignorancia son racistas, y esto debemos condenarlo severamente y si se cometieron delitos de odio o de racismo y discriminación el Ministerio Público, el PDH y el Procurador General de la Nación deben tomar cartas en el asunto y perseguir penalmente al que haya violentado los derechos humanos de estas personas.

Imagine que hasta los niños, criaturas de cinco, siete, diez años, que también son judíos ultraortodoxos, algunos son guatemaltecos y otros extranjeros, fueron expulsados del pueblo. ¿Qué daño le puede hacer una criatura a un pueblo indígena? ¿Es tan pobre y débil la cultura de una comunidad que no resiste la diversidad? No lo creo ni por un segundo.

A la par de San Juan La Laguna, Santiago Atitlán, acepta a cualquier turista, allí mismo viven extranjeros y otros guatemaltecos no indígenas y comercian pacíficamente, inclusive he discutido con otros sanjuaneros por Twitter y no están de acuerdo con la expulsión. Entonces ¿Cuándo actuarán de oficio las autoridades?