Cuenta regresiva para las elecciones

Cuenta regresiva para las elecciones

Por: José Carlos Sanabria Arias

Las elecciones del próximo año serán el octavo proceso electoral desde 1985 y marcarán 30 años de vivir en un sistema democrático. Luego de la primavera democrática (1944 al 1954), este periodo se constituye en el más largo de nuestra vida republicana desde 1821.
Cumplir 30 años de democracia se convertirá en una oportunidad para reflexionar sobre lo que hemos hecho bien y para analizar la forma en que enfrentaremos los desafíos y las tareas pendientes.
Construir y consolidar el sistema democrático no es tarea fácil, considerando la pobreza, la desigualdad y la exclusión que caracteriza a nuestra sociedad, y que el sistema democrático debe contribuir a superar estos flagelos.
La consolidación de la democracia representativa y participativa es un desafío que tenemos como sociedad. Las encuestas sobre cultura democrática evidencian que los ciudadanos están cansados e insatisfechos con el sistema.
En estos días escuché en muchos espacios interrogantes cómo ¿Por qué son importantes las elecciones? ¿En qué me benefician? Las preguntas van acompañadas, regularmente, de afirmaciones como ¡No sirven de nada! ¡Siempre es lo mismo! ¡Nada va a cambiar!
Muchas personas consideran que la democracia se limita a votar cada cuatro años en las elecciones. La participación electoral en el país ha crecido en los últimos procesos electorales y espero que esta tendencia siga así. Votar es necesario pero no suficiente para consolidar la democracia.
En Guatemala debemos superar la visión “electoral” de la democracia y practicarla como forma de vida. Es decir, la democracia, como principio y valor, se debe practicar en todos los espacios de nuestra sociedad: en la escuela, en la iglesia, en la universidad, en el hogar, en el trabajo, etcétera.
Vivir una vida con principios y valores democráticos permitirá fortalecer la cultura política de los ciudadanos en el país. La democracia como sistema necesita para funcionar personas democráticas.
La cuenta regresiva para las próximas elecciones avanza incesantemente. Los escenarios políticos-electorales se empiezan a formar. Las piezas en el tablero están tomando sus posiciones. Aunque ya se conocen varios “pre-candidatos” presidenciales, es muy prematuro aventurarse y precipitarse a pensar que todo está escrito y que nada puede cambiar.
¿Los ciudadanos estamos listos? Los días se pasarán rápido y más pronto que tarde estaremos en los centros de votación emitiendo nuestro voto. Se habla mucho de los “precandidatos”, pero no se habla de los programas de gobierno. Ojalá en la campaña electoral se privilegie el debate y la discusión seria sobre las soluciones a los problemas del país, y no las gorras y las canciones. Los ciudadanos podemos, desde nuestros ámbitos de participación democrática, demandar una campaña de altura, debate y discusión. Nosotros podemos ayudar a que las cosas cambien.