María del Carmen Aceña

Entre lo virtual y lo real

Investigadora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) Investigadora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN)

El siglo XXI presenta una gran oportunidad para los seres humanos, en especial para un país como Guatemala, ya que debido a las comunicaciones y la tecnología, la información está al alcance de casi todos. Sin embargo, el desarrollo no solo es de tecnología, implica mente, conciencia y razón. Estuve reunida con unos alumnos de la Escuela de Gobierno y comentábamos el salto que podría dar la educación si tuviéramos visión, un buen sistema de selección y reclutamiento de maestros, y el uso apropiado de la tecnología para aprender.

Con tanta información y comunicación virtual, a veces se olvida que seguimos siendo humanos y que el contacto cara a cara es fundamental. De hecho, expertos señalan que de 60 a 70% de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura, mirada y expresión. Pregunto: ¿cuánto logramos comunicar con un mensaje de texto? A veces creemos que estamos realmente conectados con las personas por medio de la red, “chateando”, enviando fotos o videos, pero afectivamente estamos desconectados.

Durante los últimos días las redes sociales se vieron invadidas por el temor de la aplicación “Secret”, que tiene más de cinco millones de usuarios y está entre las más descargadas en Estados Unidos e Israel. La misma permite en forma anónima enviar mensajes a las cuentas de amigos de Facebook y del teléfono sin haber sido aceptadas. Anteriormente se podía subir fotos y videos, pero su creador lo bloqueó debido al tipo de material que se publicaba. Se señala que por medio de esta aplicación se está difamando a la gente, haciendo acoso y creando “bullying” virtual.

En Brasil han prohibido esta aplicación. Un juez obligó a retirarla de las tiendas de aplicaciones, exigiéndoles a Google, Microsoft y Apple que limiten el acceso de sus usuarios. Según argumenta el abogado que ganó el caso, la constitución brasileña no ampara el anonimato, razón por la cual el programa no puede funcionar en el país. Sin embargo, pronto un grupo de hackers de Rhino Security Labs encontraron una manera de engañar al sistema. Por lo tanto, “Secret ya no es tan secreto”, ya que se puede descubrir al incógnito http://goo.gl/O0tcgB.

Debemos ver los pros y contras. Por un lado miles de personas logran expresar sus sentimientos por esta vía, llegando a múltiples contactos en forma anónima. Especial mención al que se encuentra en una situación de inseguridad y al pronunciarse corre peligro su vida. Lo malo es que también puede servir para deshonrar a alguien o generar un rumor o chisme. Si es un político, gobernante, compañero de trabajo o “un conocido” pues molestará, pero pronto habrá evidencia de lo que es verdad -esto no quiere decir que no cause efectos negativos. Lo lamentable es que varios jóvenes han utilizado este medio para hablar mal del amigo o amiga, vengarse de alguien, insultar o compartir “cosas secretas”, lo que resulta terrible, ya que aún no tienen la madurez tanto para manejar el contenido como para afrontar una situación de humillación o traición.

Adicionalmente hay otros programas como Whisper, Cryptic y muchos piratas. La evidencia muestra que si hay mercado, hay producto, y la creatividad e invención son parte de los proveedores de la tecnología. La responsabilidad termina siendo de quien usa las redes sociales. Y en el caso de menores, de una supervisión de los padres y madres de familia. ¿Cuál es su secreto?