María del Carmen Aceña

Migrar ya no es opción

Investigadora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) Investigadora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN)

Siempre ha habido migración entre países y ciudades. Durante años se ha hablado del sueño americano y hay personas que con el deseo de progresar han buscado ir al norte. Se calcula que en Estados Unidos habitan alrededor de 52 millones de hispanos, de los cuales 1.2 millones son guatemaltecos (http://www.pewresearch.org/). Adicionalmente estas personas trabajan y colaboran con sus familias mes a mes enviando remesas. Para Guatemala este flujo representó el año pasado más de US$5 mil millones, alrededor de 10% de la producción nacional.

El mes pasado uno de los temas más discutidos en el país fue el de los centroamericanos migrantes menores de edad en los Estados Unidos. La situación de más de 57 mil niños y jóvenes del triángulo norte de Centro América (Guatemala, El Salvador y Honduras) hasta junio de este año provocó una reunión de los tres presidentes de la región con su homólogo Barack Obama el pasado viernes 25 de julio.

No se cuenta con detalles de los resultados de esta reunión, ni cuál será la estrategia de nuestros países para afrontar este desafío. Según los medios de comunicación, hubo compromisos de parte de los presidentes en hacer inversiones en los temas de desarrollo y seguridad con una visión de largo plazo. El presidente de Guatemala mencionó un plan similar al aplicado en Colombia de un monto de US$2 mil millones, que sería financiado en gran parte por los norteamericanos.

A pesar de que el Gobierno de Estados Unidos aceptó una “corresponsabilidad compartida”, según las declaraciones de autoridades de este país, lo más probable es que en los próximos meses deportarán a la mayoría. Será sumamente importante que los gobiernos de nuestros países se prepararen para recibir a estos menores de edad. Se calcula que en los últimos 5 años 27 mil menores guatemaltecos han migrado ilegalmente a Estados Unidos, el 80% se encuentra entre 13 y 17 años, 16% entre seis y 12 y el resto tiene 5 años o menos.

Es obvio que nuestros países atraviesan por grandes desafíos, especialmente con la violencia y el crimen. La presencia de narcotráfico, proliferación de pandillas, acceso a armas de fuego, como el poco desarrollo, la falta de oportunidades y la corrupción de las autoridades, se han vuelto los detonadores de la situación. Según un estudio de LAPOP (2014), los motivadores para que haya tanta migración a Estados Unidos en los últimos años son el temor al crimen, la victimización y sentirse inseguro. Ante la pregunta realizada en el año 2012: ¿tiene alguna intención de vivir o trabajar en otro país? En Guatemala 14% respondió afirmativamente, en El Salvador 24% y Honduras 11%. Un individuo que se siente inseguro estaría considerando en serio migrar, sin embargo, si tiene la percepción de que su gobierno no tiene intenciones de mejorar la situación y adicionalmente lo percibe como corrupto, estaría más anuente a tomar la decisión.

Es el momento que iniciemos a crear el sueño centroamericano y que diseñemos las bases para lograrlo. Migrar ya no es una posibilidad para las personas, por lo que el progreso y la mejora del bienestar de la población dependerán de nuestros esfuerzos como sociedad. Es urgente priorizar la educación, la salud, la seguridad y la trasparencia. En el corto plazo será importante definir una política de migración y tener un plan para afrontar las deportaciones de los menores que vendrán en los próximos meses. ¿Cuál sería el sueño guatemalteco? ¿Le gustaría participar? ¿Qué debemos cambiar para lograrlo?