José Carlos Sanabria

¿Qué partidos necesitamos?

Foto. Publinews Politólogo de Asíes @josecsa2 Foto. Publinews
Politólogo de Asíes @josecsa2

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) tiene varios desafíos, entre ellos organizar los próximos dos procesos electorales, mejorar el control y la fiscalización del financiamiento de los partidos, regular las actividades de precampaña electoral, entre otros. Por ello, las decisiones que tome serán trascendentales y deberán estar orientadas a fortalecer el sistema electoral y de partidos políticos.

El TSE puede actuar en dos campos de acción. Uno es utilizar con voluntad política las competencias y herramientas que el marco jurídico, especialmente la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), le brindan; y otro es promover reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP). Las condiciones para una reforma a la LEPP en este momento no están dadas.

En este contexto, el TSE no debe quedarse de brazos cruzados esperando a que se aprueben reformas a la LEPP. El tribunal necesita establecer una ruta y un plan de trabajo con una visión estratégica, que le permita atender de manera simultánea los diferentes desafíos que debe superar.

Uno de los desafíos inmediatos es detener la campaña electoral anticipada. Los partidos la han desarrollado de manera intensa durante los últimos años. El TSE tomó cartas en el asunto y a través del acuerdo 147-2014 suspendió a las organizaciones que han incurrido en esta práctica prohibida por la ley.

Esta decisión tuvo un impacto positivo en la opinión pública. Por un lado, mostró a un tribunal con el deseo y, principalmente, con la voluntad política para detener la campaña electoral anticipada. Por otro, generó una discusión sobre el tipo de actividades partidarias que están permitidas cuando no estamos en proceso electoral. ¡Ojo! ¡Mucho ojo! El TSE no está prohibiendo las actividades de los partidos. Está consciente de que el sistema político necesita de partidos políticos con una vida activa y permanente.

El tribunal nos está invitando a que analicemos los objetivos que los partidos quieren alcanzar con sus actividades partidarias. Recordemos que en tiempo no electoral están permitidas las de proselitismo, es decir, aquellas que tienen el propósito de dar a conocer el nombre del partido, su emblema y hacer un llamamiento a adherirse o afiliarse; y que está prohibida la propaganda electoral, que son las actividades orientadas a promocionar candidatos, difundir y explicar programas de gobierno (Artículo 62 bis del Reglamento de la LEPP). Es notorio que los partidos políticos han disfrazado como si fueran actividades de proselitismo las actividades de propaganda electoral y realizan una campaña electoral anticipada.

Las acciones del TSE abren la puerta para reflexionar sobre el tipo de partidos políticos que necesitamos para consolidar nuestro sistema democrático. Considero, por ejemplo, que nuestro sistema necesita partidos institucionalizados, representativos y democráticos. Especialmente, aquellos que orienten sus actividades a fortalecer sus estructuras partidarias, a formar cuadros políticos a nivel local, departamental y nacional, para constituirse en canales de comunicación entre la sociedad y el Estado.

Aprovechemos este momento para discutir y proponer medidas que permitan consolidar un sistema de partidos políticos democrático y representativo, a través de una reforma profunda e integral a la LEPP. Guatemala no necesita de partidos que son vehículos eminentemente electorales y que giran en torno a un candidato.