José Carlos Sanabria

El transfuguismo

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Politólogo de Asíes @josecsa2

En los últimos años el transfuguismo ha estado presente en América Latina y Guatemala no es la excepción. Las últimas tres legislaturas se han caracterizado por mostrar un importante movimiento de diputados en el Congreso. Hay ocasiones en que los diputados pertenecen, durante los cuatro años de ejercicio, a más de cinco organizaciones políticas. El transfuguismo es un problema que afecta a los partidos políticos y a los principios de representación y gobernabilidad en el sistema democrático.

Se entiende por transfuguismo “aquella forma de comportamiento en la que el individuo, caracterizado como representante popular democráticamente electo, abandona la formación política en la que se encontraba para pasar a engrosar las filas de otra” (Reniu y Vilamal, Josep María en Zovatto, 2006). Según Zovatto, esta práctica debilita el sistema de partidos, favorece la inestabilidad política partidaria, afecta la credibilidad no solo del tránsfuga en cuestión, sino además del conjunto de la clase política, deteriora la cultura democrática y efectivamente distorsiona la representatividad surgida de las elecciones (Zovatto, 2006).

Existen posiciones encontradas en relación con el transfuguismo. Los que se oponen rotundamente a este tipo de prácticas argumentan que atenta contra la voluntad popular, debido a que produce una modificación en la legitimidad otorgada por los electores en las elecciones. Otros consideran que el transfuguismo no modifica la expresión de la voluntad popular, y que el diputado es dueño de su escaño, y por ende, puede cambiarse de partido político cuando lo considere necesario.

En Guatemala el transfuguismo tiene un efecto negativo en la representación y la gobernabilidad política. El cuadro político que los votantes dibujaron en las elecciones se desdibuja y se transforma a lo largo de los cuatro años del ejercicio legislativo. Este comportamiento desnuda la fragilidad de nuestro sistema de partidos políticos y evidencia la débil identidad y cohesión partidaria. Sin lugar a dudas, también contribuye a erosionar la confianza que los ciudadanos tienen en las organizaciones políticas.

¿Qué motiva a los diputados a cambiarse de partido? Uno de los factores que influye, no el único ni determinante, es buscar mejores oportunidades para lograr la reelección. Los diputados se suman al partido que está creciendo en popularidad e importancia política. Los cambios también se dan por fricciones y diferencias internas, y al no tener mecanismos de resolución de conflictos, los dirigentes afectados optan por migran a otro partido. Sin embargo, en muchos casos, el transfuguismo se da por motivos eminentemente personales y oportunistas. En muy pocas situaciones el cambio responde a diferencias ideológicas o programáticas.

En varios países se han promovido reformas legales para controlar y penalizar el transfuguismo. Creo que esta no es la solución. Considero que para contrarrestar este fenómeno se deben fortalecer los procesos de formación política en los partidos, reforzar la identidad y unidad partidaria, promover la definición ideológica y el compromiso político serio de los dirigentes con las organizaciones políticas y sus propuestas.

El mundial de futbol está terminando y las piezas de la cancha, en el Congreso, se empiezan a mover de cara a las elecciones del próximo año. Seguramente, en el transcurso del segundo semestre del año veremos más movimientos de diputados.

Reflexión

“¿Qué motiva a los diputados a cambiarse de partido? Uno de los factores que influye, no el único ni determinante, es buscar mejores oportunidades para lograr la reelección. Los diputados se suman al partido que está creciendo en popularidad”.