Giovanni Fratti

¡Y ahora vienen los baños de pureza!

Abogado y notario, periodista independiente y catedrático universitario. Abogado y notario, periodista independiente y catedrático universitario.

Un proceso penal justo, sin duda alguna, es aquel en el cual se respetan los derechos de todas las partes procesales, es decir el juez no tiene parientes en ONG de derechos humanos que han condenado al reo antes de llevarlo a juicio, o como lo hacen los modernos cineastas y documentalistas de nuestros tiempos y de la justicia marca derechos humanos de fachada (esos DD. HH. que la ideología de extrema izquierda más resentida, más racista y más profundamente arraigada en el odio a todo esfuerzo de los guatemaltecos de romper las cadenas de la guerra fría y tratar de vivir en paz bajo un Estado de Derecho real propone).

Un juicio, las evidencias, los testigos, los peritos, los expertos son necesariamente parte de un combate, de un combate racional, dominado por reglas de procedimiento, fondo y forma, decoro y principios procesales que deben ser comunes a todas las partes en el proceso. Para decirlo en buen castellano, no es un juego con dados cargados, es, o debería ser, una pelea justa, donde las partes con los instrumentos procesales se enfrentan ante un juez o unos jurados con la supervisión de un juez y luego de que el que acusa prueba, y si esas pruebas son contundentes, se le cercena hasta la vida al reo, dependiendo de la pena y el sistema judicial de la jurisdicción que se trate y, si no, lo más preciado que el reo y todo ser humano tienen: su libertad.

Nadie puede ser condenado sin antes ser oído y vencido en juicio justo, esa es la máxima jurídica universal común a Suiza y a Guatemala; ambos sistemas, al menos en teoría, se deben ver dominados por el principio universal de justicia, basado en evidencias y el legítimo derecho de defensa.

Según los reportes que han circulado, de acuerdo con la prensa francesa, en función de lo que se lleva a cabo en el tribunal penal suizo, ya tribunales guatemaltecos y austriacos en exactamente el mismo caso y curiosamente con pruebas que pareciera ser el tribunal suizo no quiso admitir, dos reos han sido declarados inocentes y en el proceso austriaco, además, por un experto perito nombrado por el tribunal, no por la defensa ni por el fiscal, se ha comprobado que un video no alterado ni editado demuestra el hecho incontrovertible que hubo disparos de adentro hacia afuera del presidio, con lo cual toda la teoría de la limpieza social o ejecución extrajudicial tambalea peligrosamente.

Un ex ministro corrupto e ideológico, un exprocurador de los derechos humanos patéticamente corrupto y un gobierno extremadamente inepto, e igualmente ideológico, conspiraron para armar el caso de ficción de limpieza social llamado plan Pavo Real. El libro de Alejandro Giammattei demuestra el sinnúmero de ilegalidades, testigos falsos y terribles violaciones al debido proceso que en exactamente el mismo caso se plantearon por la CICIG y por el MP de Claudia Paz y Paz, violaciones tan graves que obligaron a los tribunales superiores a sobreseer completamente el caso por graves violaciones al debido proceso y derecho de defensa del entonces reo Giammattei.

Es muy probable que los tribunales superiores de la Confederación Suiza, si los abogados defensores son suficientemente competentes, puedan admitir y permitir que toda la evidencia del caso austriaco y guatemalteco y en especial el libro de Giammattei lleguen a ser admitidos como parte de la defensa del reo con doble nacionalidad suiza guatemalteca

La justicia no está aún dictada, es solo un fallo de primera instancia. Ojalá y ese fiasco impresionante, ese travesti, ese fraude de la comunidad internacional en Guatemala llamado CICIG sufra en última instancia otra palmaria derrota procesal en las cortes superiores suizas y ojalá y la justicia prevalezca. Es mi tesis basado en la evidencia presentada hasta ahora ante la opinión pública que la intervención estatal en Pavón fue un uso legítimo de la fuerza del Estado, y me mantendré en esa opinan hasta que se demuestre con pruebas y no con presentaciones de Power Point de la CICIG que ese no es el caso.

Reflexión

“Nadie puede ser condenado sin antes ser oído y vencido en juicio justo”.