María Luisa Méndez

El aporte de la organización juvenil

María Luisa Méndez Presidenta Paz Joven Guatemala Twitter. @mariawicha María Luisa Méndez
Presidenta Paz Joven Guatemala
Twitter. @mariawicha

En nuestra sociedad actualmente se visualiza un panorama social, político y económico que poco contribuye al desarrollo y al buen vivir para la población en sus múltiples esferas. Hoy en día, la participación además de ser un derecho y un deber, se convierte en la necesidad y el interés de la misma población de contribuir a la justicia y democracia del país.

Existe un marco jurídico y de respaldo con varios instrumentos nacionales e internacional que favorecen al tema de la participación en sus múltiples formas de hacerlo, la misma Constitución Política de la República de Guatemala, La Ley Electoral y de Partidos Políticos, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, haciendo referencia a la juventud, La Política Nacional de la Juventud 2012-2020 y la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, que aún no está ratificada por el país, sin embargo, también es importante el reconocimiento de otras formas de contribución que tiene que ver con la organización, en este caso a la que realizan las y los jóvenes, denominada “organización juvenil”, que es ese enfoque de desarrollo humano y social de los individuos y que se traslada al plano colectivo a favor del bienestar de la comunidad.

En muchos discursos de algunos funcionarios, se escuchan frases como: “Estamos brindando oportunidades” “les estamos abriendo los espacios”, al hablar de participación juvenil, se hace de una maneja subjetiva, el proveer espacios de participación visto desde la recreación y la cultura, que nadie dice que no son importantes, pero la participación sigue siendo orientada al asistencialismo, sin ningún reconocimiento a esa participación en la vida política y social del país, en la toma de decisión, porque no se trata de oportunidades sino de garantizar derechos.

Mucho de los logros de las organizaciones juveniles, ha sido el aporte a la formación política y en diversos temas sociales, el fortalecimiento a capacidades y habilidades para la vida. Vemos entonces un lugar que para muchos de nosotros, ha representado una plataforma para alzar la voz propia y la de muchos jóvenes que no son escuchados y lo valioso y más importante desde la mirada comunitaria que exige al Estado el garantizar condiciones básicas para ese cambio de realidades.

Otra manera que fortalece la organización, es el voluntariado, como la manifestación basada en principios como la igualdad y equidad en donde las y los jóvenes aportan su tiempo partiendo de esa identificación a las limitaciones y condiciones de vulnerabilidad en la que viven muchas y muchos.

Es fundamental el reconocimiento de este derecho, para impulsar que la juventud participe, como un ejercicio ciudadano que impulse el desarrollo humano integral en donde nosotros seamos participes del presente y futuro de nuestras vidas.