José Carlos Sanabria

Participación de la juventud

Foto. Publinews Politólogo de Asíes @josecsa2 Foto. Publinews
Politólogo de Asíes @josecsa2

Al parecer la participación política y la juventud en muchos casos no caminan juntas de la mano. El PNUD indica que participar es la posibilidad de hacerse presente, actuar e influir en las más diversas esferas de la actividad pública (PNUD, 2012). ¿Es importante la participación de los jóvenes en la política? ¿Qué opinan de la política?

La participación política de los jóvenes debe ser concebida como un derecho y un deber de su condición como ciudadanos. Las condiciones para una efectiva participación de la juventud están íntimamente relacionadas con la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, condiciones que en Guatemala no están presentes.

La pobreza, la desigualdad, la exclusión social y los bajos indicadores de desarrollo humano afectan a la mayoría de los jóvenes en el país, especialmente del área rural, y en los departamentos con mayor población indígena.

En estos días conversé con varios amigos sobre la importancia de que los jóvenes participen de manera activa, propositiva y comprometida en la política. El Estado democrático necesita que los jóvenes se involucren en los asuntos públicos. Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones de estas conversaciones. No lograré abordarlas todas en esta columna, pero espero que en otras futuras pueda compartir las que queden fuera del tintero.

En las charlas siempre llegaron al centro de discusión la apatía, la indiferencia y la insatisfacción de ellos hacia la política. Los jóvenes guatemaltecos no ven que la situación económica, política y social vaya a mejorar en el futuro inmediato. No identifican plataformas políticas partidarias que respondan de manera clara a las necesidades y demandas de la sociedad. Al contrario, los partidos políticos y los políticos son objetos de fuerte crítica y señalamientos.

La insatisfacción no debe alimentar el desgano y la inacción política. Los jóvenes no debemos quedarnos de brazos cruzados. Por el contrario, desde los diferentes espacios en los que nos desenvolvemos podemos aportar al desarrollo del país. El resultado es mejor si estas acciones las articulamos colectivamente, puede ser a través de organizaciones sociales y políticas. El cambio individual es necesario pero no suficiente.

Tampoco esperemos que los cambios se den de manera automática a través de las redes sociales. Las redes son herramientas de comunicación muy efectivas, que pueden ser instrumentos que fortalezcan la acción política. Por esencia, las redes no sustituyen la acción práctica de la política. En Guatemala existe un creciente número de jóvenes que busca, lucha y sueña con transformar nuestra realidad. Una juventud que está buscando espacios de participación política en partidos políticos, comités cívicos, organizaciones sociales, organizaciones comunitarias y locales.

Sin duda, la esperanza está depositada en que los nuevos ciudadanos no reproduzcan las malas prácticas del sistema: el nepotismo, la corrupción, el tráfico de influencias, entre otras. Solo así se construirá un futuro distinto para el país.