María del Carmen Aceña

Nutrición infantil en peligro

 María del Carmen Aceña Investigadora Asociada CIEN María del Carmen Aceña
Investigadora Asociada
CIEN

Nuestra Guatemala es hermosa y ahora con las primeras lluvias se aprecia lo verde y linda que es. Sin embargo, lo más importante del país, su gente, está en riesgo. Penosamente hemos estado invirtiendo los escasos recursos públicos en forma ineficiente, ya que la mitad de las niñas y niños guatemaltecos padece de desnutrición crónica y su futuro es bastante incierto. Esto se debe a que su condición mental y física conlleva muchos riesgos de salud, y en magnos casos irreversible.

Como parte de la estrategia del proyecto Mejoremos Guate –basado en los pilares de un país próspero, solidario, seguro y con justicia, y de instituciones fortalecidas– nace la Alianza por la Nutrición. Este colectivo agrupa a más de 20 organizaciones que velan por la nutrición de todos los habitantes. Sus integrantes se han trazado la meta que para el año 2021 mejore sustancialmente el indicador de desnutrición crónica (de 49% a 29%), propuesta que fue ratificada y acordada el año pasado por casi todos los partidos políticos. http://www.mejoremosguate.org/cms/

Estudios realizados muestran que la clave del éxito está en los primeros tres años de vida. Es imperante contar con acceso a servicios de agua, saneamiento básico y el primer nivel de atención en salud; lograr maternidad y paternidad responsable, desarrollar al infante, obtener la participación comunitaria, mejorar los ingresos económicos de la gente y alcanzar una vivienda saludable. He allí la importancia de las intervenciones reunidas en “la Ventana de los 1,000 Días”.

Se ha identificado que el problema de la desnutrición crónica es multi-causal, por lo cual se ve con positivismo el Pacto Hambre Cero como parte de la propuesta del actual gobierno para erradicar este mal, donde participan varias organizaciones públicas. Asimismo, el desafío es grande y debemos estar alertos de qué funciona y qué no, por lo cual es importante su evaluación.

La semana pasada la Alianza presentó un monitoreo realizado el año pasado que evalúa las acciones de la Ventana, con base en las normas de atención en salud integral y los estándares de calidad del Ministerio de Salud, tomando como marco dos guías (atención a madres y niños), comparando mayo con noviembre. Este abarca los 166 municipios priorizados, utilizando una muestra representativa y evaluando Puestos de Salud y Centros de Convergencia. ¿Qué se encontró? Se evidenció más material y equipo y mejora en el conocimiento de las comadronas; sin embargo, a pesar de que la mayoría de los servidores de salud recibió algún tipo de capacitación, desconoció las normas asociadas con la Ventana.

Adicionalmente la generalidad de carnés y fichas no contaban con registros sobre la entrega de servicios a los niños y niñas, ni de todas las madres embarazadas. En promedio una cuarta parte de los centros y puestos estaban cerrados; y, a pesar de que el 80% contaba con agua, más de la mitad no tenía drenajes y una tercera parte no disponía de baño al público.

¿Qué se recomienda? Mejorar la administración de los recursos. Inicialmente perfeccionar la capacitación del personal. En infraestructura debiera de priorizarse en invertir en la existente, para lograr el estándar. Contar con un plan y un modelo de gestión de la logística de los insumos será importante, así como fortalecer los sistemas de información, monitoreo y evaluación.

Lograr la asignación oportuna y completa de los recursos siempre será un reto. ¿Qué opina del tema?