María Luisa Méndez

Libertad e Independencia

María Luisa Méndez Presidenta Paz Joven Guatemala Twitter. @mariawicha María Luisa Méndez
Presidenta Paz Joven Guatemala
Twitter. @mariawicha

En la cultura adultocentrista, existen prácticas, costumbres y hábitos que generan dependencia en las y los y jóvenes. Algunas comunidades ven a la juventud como personas irresponsables, inseguras e incapaces de tomar sus propias decisiones; establecen métodos de control y represión debilitando su autodeterminación; la idea errónea que las y los jóvenes no saben es que lo que realmente buscan para sus vidas alimenta la necesidad de control de la misma población adulta por muchos factores.

Solamente en plena libertad el ser humano es capaz de madurar, por ende, la juventud necesita de condiciones que provean espacios y de esta manera tener experiencias que fortalezcan su autodeterminación y puedan generar seguridad en la toma de decisiones.

Hay algunos aspectos que refuerzan estas relaciones de co dependencia que tiene que ver con esas libertades fundamentales y la responsabilidad del Estado en garantizar condiciones que brinden el buen vivir y el derecho al mañana, podemos hablar de la inseguridad que se vive a diario, ese escenario de temor que ha dejado como huella indeleble en nuestra mente que hace que se refuercen relaciones de co dependencia.

En muchos países desarrollados después de la mayoría de edad las y los jóvenes tienen la libertad y seguridad de aventurarse a una vida de independencia, sin embargo, las condiciones son diferentes, los índices de criminalidad son bajos o inexistentes, no hay riesgo de violaciones ni abusos sexuales, existe oportunidades de un empleo digno, acceso a educación y posibilidades de alcanzar sus sueños, en conclusión SI existen condiciones para su desarrollo.

Las consecuencias de vivir en una sociedad violenta y que no tiene ni genera oportunidades, ha dado como resultado que jóvenes todavía dependan económicamente de sus padres o que tengan barreras que los limitan a su desarrollo, como no culminar sus estudios, trabajar y no alcanzar su proyecto de vida y en otros contextos quienes han llegado a graduarse de universidades sin siquiera tener algún tipo de experiencia laboral diariamente están en la búsqueda de un empleo, y por lo tanto, esperan cada semana su “mesada” o “aporte económico”, evidenciando la dependencia a sus padres o algún miembro de la familia.

Es necesario que existan espacios de fortalecimiento y empoderamiento hacia los jóvenes, que permitan el desarrollo libre y pleno para que puedan ser actores participativos del desarrollo social a través de sus propias decisiones.

Se debe de confiar en la juventud, no hay que construir barreras herméticas que silencien el esfuerzo y colaboración que aportan para las comunidades cuando son protagonistas del cambio. Las y los jóvenes están seguros de lo que quieren, se nos debe de reconocer como sujetos de derechos, confiar en nosotros, porque tenemos el potencial para transformar significativamente el mundo en el que vivimos, pero solo lo lograremos si por un lado el Estado asume el compromiso de reconocer, garantizar, proveer y restituir nuestros derechos para luego fomentar esa independencia.