Paola Rivano

Esto también pasará

Paola Rivano,  Coach y conferencista  internacional, Www.paorivano.com,  Twitter @paorivano Paola Rivano,
Coach y conferencista internacional, Www.paorivano.com,
Twitter @paorivano

Una leyenda anónima cuenta la historia de un famoso rey que reunió a sus consejeros más sabios y eruditos diciéndoles:

“Tengo un anillo que gané en mi última conquista, además de ser sumamente valioso, tiene la peculiaridad de poder guardar un tesoro en su interior. La razón por la que los cité es que necesito que cada uno piense en la frase más sabia que nadie haya escuchado nunca. Luego de deliberar y escoger la mejor, quiero que la escriban en un diminuto papel. Yo guardaré la frase que ustedes escogieron en mi precioso anillo. El día que el destino me juegue una mala pasada y esté en dificultades, abriré el anillo para leer esta frase que será mi sostén y mi consuelo en ese momento de crisis”.

Dicho esto, los sabios comenzaron a debatir cuál era la frase que el rey debía llevar en el anillo y que además debía darle el consuelo y la sabiduría necesarios para sobrepasar los momentos de dificultad.

Al caer la noche le llevaron al rey el diminuto papel con la trascendental frase. “Aquí le traemos la frase, su majestad. Después de horas de discusión, hemos decidido que esta es la frase que debe llevar en su anillo para ser leída cuando una gran crisis lo afecte a usted o a su reino”. El rey guardó el papel en el anillo, y se olvidó por completo del tema.

Unos años más tarde el reino fue saqueado por sus enemigos dejándolo completamente en ruinas. El rey logró escapar de las manos enemigas escondiéndose detrás de unas rocas que daban a un despeñadero. Devastado, al ver el precipicio pensó en quitarse la vida, cuando recordó la frase que atesoraba en su anillo. Con las manos temblorosas sacó el diminuto papel y leyó: “Esto también pasará”.

Un poco asombrado por la frase sonrió en silencio, y se armó de valor para mantenerse escondido detrás de las rocas hasta que el peligro pasara.

Veinte años después el rey había recuperado su reino y todas sus riquezas. Había dejado atrás ese día de crisis y ahora regresaba de la guerra con la ovación de su pueblo y la victoria ganada.

Ensimismado en su vanagloria se acerca uno de sus sabios consejeros y le susurra: “Su majestad, le recomiendo que hoy vuelva a leer la frase que contiene su anillo” a lo que el rey contestó: “Esto no es un momento de crisis, no veo por qué debo hacerlo”.

“La frase no fue escrita únicamente para los momentos difíciles, sino para todo momento en que crea que lo que está viviendo será para siempre”.

Al escuchar esto y en medio de la ovación del pueblo, abre su anillo y lee nuevamente: “Esto también pasará”. Inmediatamente percibió la misma paz que sintió cuando la leyó por primera vez. La paz de saber que lo que esté atravesando, sea motivo de profunda tristeza o inmensa alegría, siempre será algo temporal. Tarde o temprano pasará.

La vida está llena de buenos y malos momentos, los cuales no dejarán de suceder, nos acompañarán siempre. Sin embargo, nosotros somos quienes les damos el valor a los acontecimientos, nosotros decidimos si nos destruyen o nos fortalecen.

Si hoy estás en la cima de la montaña viviendo un periodo de inmensa felicidad o, por el contrario, estás viviendo un mal momento, no dejes de pensar: “Esto también pasará”.