María Luisa Méndez

La importancia de la especificidad

María Luisa Méndez Presidenta Paz Joven Guatemala Twitter. @mariawicha María Luisa Méndez
Presidenta Paz Joven Guatemala
Twitter. @mariawicha

Desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el año 1948, se presentan garantías fundamentales para que todos los seres humanos sin distinción alguna de ningún tipo, podamos vivir plenamente y de manera igualitaria, se convierte entonces en un compromiso de carácter obligatorio por parte de los Estados firmantes esforzarse por el cumplimiento de los mismos.

Históricamente podemos hablar acerca de cómo los Derechos Humanos han ido evolucionando según la progresividad basados en el reconocimiento a la pertinencia y enfoque hacia los sectores vulnerables tal es el caso de las mujeres, la niñez, adolescencia, juventud, pueblos indígenas.

Es así como se han divido en los de la primera, segunda y tercera generación y de la misma manera han surgido instrumentos legales y políticos, nacionales e internacionales que contribuyen a la observancia y cumplimiento de los mismos.

Por ejemplo, para el caso de las y los jóvenes existe la Convención Iberoamericana de Derechos de los jóvenes, un tratado firmado en el año 2005 y que ha suscrito a más de 20 países en toda Iberoamérica, y que su objetivo es ser un acuerdo que compromete a los Estados a partir de reconocer que también las y los jóvenes tenemos derechos ; que no solo se remite a los universales sino a los específicos como el derecho a la participación en vida política y social o derecho a la educación sexual integral, por lo tanto, no se puede ver únicamente desde un aspecto general o macro sino desde nuestra condición o momento especifico de vida.

Para Guatemala, aún no se ha ratificado la Convención y no existe un marco legal sino únicamente de referencia, que nos reconozca como grupo poblacional “La juventud”, por lo tanto, no podemos hablar de un respaldo para tal garantía. Sin embargo, existen otros tratados como la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (Cairo 94), que ha recomendado que los países miembros deben contemplar a “las mujeres y juventudes” como población de vital importancia para el desarrollo de los países, dicho documento ha sido ratificado por Guatemala pero se continúa con deudas pendientes para ambos sectores.

Además es indispensable analizar que al hablar de marcos legales específicos e idóneos debe y puede determinarse de forma clara el alcance y contenido que pasa por un marco de derechos universales pero debe contener esta especificidad, proporcionando esas bases jurídicas que nos permitan orientar e implementar políticas que las mismas autoridades deben adoptar con carácter de obligatoriedad dejando explicito el cómo va garantizar estos derechos y quien lo va hacer, entre otros aspectos.

Es así como se convierte en una necesidad el esfuerzo de muchas juventudes en los últimos años en el país, el contar con condiciones que nos permitan un verdadero desarrollo humano integral, a través de una Ley de la Juventud que lo respalde, por esta razón debe de ser un instrumento que verdaderamente contribuya al reconocimiento como sujetos de derechos y desde esa óptica especifica.