María Luisa Méndez

Del discurso a la práctica

María Luisa Méndez Presidenta Paz Joven Guatemala Twitter. @mariawicha María Luisa Méndez
Presidenta Paz Joven Guatemala
Twitter. @mariawicha

Mucho se habla alrededor del mundo sobre la “Juventud”, principalmente para los gobiernos, pareciera una palabra de moda o que encontramos en el vocabulario y discurso de muchos políticos, pero, la pregunta que nos debemos de hacer es ¿realmente en la práctica vemos como esto se materializa?

Una mirada rápida a nuestro país acerca de ¿Quiénes somos las y los jóvenes?, la encontramos en varios informes y documentos que se enfocan en características de la población joven, basadas en aspectos etario, que somos el 33% de la población, entre edades de 13 a 29 años, y la juventud indígena constituyen el 38.29% del total de jóvenes, según la –ENCOVI- 2011.

Sin embargo más allá de datos, debemos estar claros que la definición de juventud debe entenderse desde sus múltiples particularidades que se construyen bajo aspectos biológicos, pero, también los social y económico que se vinculan para construir lo que hoy son esas diversas formas de ser joven.

Es también contradictorio escuchar conceptos de juventud como: “fuerza”, “agentes sociales” “transformadores” o “pilares de desarrollo”, sin entender la responsabilidad del Estado de generar las oportunidades y condiciones necesarias para hacerlo; ya que una cosa es que la definición y otra la acción.

Por ejemplo: El 66% del total de las y los jóvenes viven en condiciones de pobreza, la tasa de embarazos en adolescente en el país se estima que es de 98 por cada mil mujeres de 15 a 19 años, una cifra substancialmente arriba del promedio de América Latina.

El VIH tiene una tasa de prevalencia del 0.79%, dato que indica que la epidemia continua concentrada en las poblaciones en alto riesgo. Las y los jóvenes de 15 a 24 años de edad representan el 20% de casos y entre las edades de 15 a 29 años se encuentra el 40.2% de total de los casos.

Además, esta semana se reportó la muerte de Karla Daniela Oscal Pérez, de 17 años, luego de ser atacada a balazos a las afueras del INCA junto a su hermana; ambas estudiantes de esa casa de estudio. En Guatemala el 60% de las victimas de asesinato son jóvenes.

La tasa de analfabetismo juvenil (personas de 15 a 24 años) asciende a 8.9%. Según la –ENCOVI- 2011 muestran que, del 100% de la población ocupada de jóvenes entre 15 y 24 años, tres cuartas partes tienen empleo informal.

De estas, el 39% tiene educación primaria, el 26.1%, secundaria y el 1% superior. ¿Se estará entonces invirtiendo en la población joven? ¿Contribuimos como jóvenes al desarrollo del país bajo estas condiciones?

No cabe duda que existen esfuerzos que se deben reconocer por parte del Estado, no obstante, sigue siendo un enorme reto y una deuda el generar condiciones de vida que mejoren nuestro desarrollo desde la visión humana integral, y que esto requiere de un Estado capaz de reconocer y garantizar nuestros derechos, que pase del discurso a la práctica y que los cambios se visualicen en una vida de cada uno de nosotros desde nuestras multipliques características que nos hacen ser jóvenes en el país.