José Carlos Sanabria

Propuesta de agenda prioritaria

Foto. Publinews Politólogo de Asíes @josecsa2 Foto. Publinews
Politólogo de Asíes @josecsa2

El tiempo corre y las elecciones del próximo año están a la vuelta de la esquina. Varias son las tareas pendientes a atender ¿Qué podría hacer el Tribunal Supremo Electoral – TSE–?

El TSE podría impulsar una agenda prioritaria de trabajo que le permita organizar un proceso electoral de manera eficiente y contribuir al fortalecimiento del sistema electoral y de partidos políticos. El objetivo es establecer una agenda de aspectos a ser atendidos en los próximos meses.

En este sentido, considero que el TSE puede trabajar en algunas áreas. La primera está relacionada con impulsar un proceso que depure permanentemente el padrón electoral y no sobrecargue las actividades del TSE.

Por otro lado, es necesario fortalecer las delegaciones departamentales y las submunicipales del TSE. Las delegaciones son las dependencias encargadas de inscribir a los candidatos a diputado y alcalde, postulados por los partidos y comités cívicos electorales. La legitimidad democrática de las elecciones, en gran medida, descansa en la forma en que se eligen y postulan los candidatos; y en este sentido está pendiente la democratización interna en los partidos políticos.

La campaña anticipada se debe detener. La intensa actividad de los partidos orientada principalmente a designar prematuramente a candidatos, y la masiva campaña y propaganda preelectoral en medios de comunicación, vallas publicitarias y mítines políticos, demanda acciones enérgicas y contundentes. Según la Ley Electoral y de Partidos Políticos –LEPP–, estas acciones están prohibidas y el TSE no ha sancionado efectivamente a las organizaciones partidarias que realizan este tipo de actividades. Otra tarea es promover la participación ciudadana. En los últimos procesos electorales el TSE la ha promovido a través de la descentralización de los centros de votación y con campañas de empadronamiento y actualización de datos.

La descentralización mostró resultados positivos, y se debería continuar, considerando por supuesto criterios de accesibilidad y seguridad para los centros. Por otro lado, con la campaña de actualización de datos se incrementó la inscripción en el padrón electoral de mujeres y de población indígena del área rural.

Lamentablemente la campaña de actualización de datos, que tenía el objetivo de asignar a los ciudadanos al centro de votación más cercano a su residencia, derivó en el acarreo de votantes. Una mala práctica que promovió la conflictividad electoral y les restó legitimidad a algunas elecciones municipales. En varios municipios votaron ciudadanos de otros municipios, incluso de otros departamentos. Esta práctica debe ser erradicada del sistema electoral.

El TSE tiene la oportunidad de impulsar acciones contundentes que le permitan atender los temas descritos y recuperar la credibilidad y la confianza que ha perdido de manera acelerada en los últimos años.