José Carlos Sanabria Arias

Los nuevos magistrados del TSE y sus desafíos.

Foto. Publinews Politólogo de Asíes @josecsa2 Foto. Publinews
Politólogo de Asíes @josecsa2

Las elecciones de 2011 acentuaron algunas de las debilidades del sistema electoral y de partidos políticos, y colocaron en el centro del debate político la urgente necesidad de promover reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP). Estas no se concretaron y habrá que esperar el momento político oportuno para impulsarlas.

El Consorcio Usac-URL y Asíes ha identificado cuatro desafíos a superar en el sistema electoral y de partidos políticos:

Primero: las decisiones tomadas en los partidos políticos son poco legítimas, debido a que estos carecen de confianza e involucramiento de los ciudadanos. Un ejemplo es la designación de candidatos a elección popular y de autoridades políticas partidarias.

Segundo: los procedimientos utilizados para la distribución de los cargos de elección popular y la creciente mercantilización de la postulación a dichos cargos provocan la subrepresentación de corrientes políticas y grupos sociales.

Tercero: el Tribunal Supremo Electoral (TSE) carece de los instrumentos legales para regular las actividades de los partidos políticos e imponerles sanciones, especialmente respecto del uso transparente de financiamiento privado y campañas anticipadas.

Cuarto: la ineficiencia en la organización del evento electoral es evidente en las dificultades que presentan los plazos y el acceso a recursos, y es motivo de incertidumbre sobre el proceso electoral en su conjunto.

Los nuevos magistrados deberán enfrentar estos retos dentro del TSE, una institución que desde la apertura democrática ha desarrollado procesos electorales transparentes, abiertos y democráticos. Tal logro es importante y significativo para nuestra democracia si consideramos los fraudes electorales que pintaron de negro un buen periodo de nuestra historia.

Los nuevos magistrados asumen sus funciones en un momento en donde el órgano electoral se ve afectado por un marcado desgaste y una significativa pérdida de legitimidad, credibilidad institucional y confianza frente a los ciudadanos y actores político-partidarios. El desgaste del TSE no se dio de la noche a la mañana, ha sido un proceso continuo que los nuevos magistrados tienen la oportunidad de revertir.

¿Cuáles son los retos del próximo TSE? ¿Qué puede hacer en este contexto? Dado que no habrá reformas a la LEPP, el TSE, de cara a las elecciones del próximo año, puede explorar la posibilidad de desarrollar sus capacidades a través de reglamentos o medidas administrativas que lo fortalezcan, y solucionar problemas en materia de precampaña electoral, el control y la fiscalización del financiamiento privado, especialmente de los gastos en campaña, el acarreo de votos, entre otros. Sin embargo, más que instrumentos jurídicos y reglamentarios, se necesita de voluntad política y de compromiso por el fortalecimiento institucional del sistema democrático.

Los guatemaltecos no queremos más de lo mismo. Guatemala espera y necesita un TSE con independencia, autonomía y que haga valer el carácter supremo en materia electoral. El principal desafío es recuperar la confianza y la credibilidad que ha perdido poco a poco. Situaciones como la notoria y evidente campaña anticipada demandan y requieren de acciones contundentes.

Destacado

“El TSE puede explorar la posibilidad de solucionar problemas en materia de precampaña electoral, el control y la fiscalización del financiamiento privado, especialmente de los gastos de campaña”.