María del Carmen Aceña

Primavera femenina.

 María del Carmen Aceña Investigadora Asociada CIEN María del Carmen Aceña
Investigadora Asociada
CIEN

Inició la primavera en nuestro país. Dejamos atrás los fríos intensos. Inician las prelluvias y nuestro país se llena de flores hermosas –jacarandas, matilisguates y bugambilias– lilas, rosadas, moradas, rojas… que combinan con el verde de las hojas de los árboles que se acrecientan en esta época. La primavera es una estación femenina. Cálida, llena de colores y brillo. Este marzo disfrutamos la primavera, para los católicos comienza la cuaresma y además celebramos el Día Internacional de la Mujer.

Suena complejo el celebrar un día especial para la mujer –aunque también desde 1999 está establecido el 19 de noviembre el Día Internacional del Hombre–. Con motivo del Día Internacional de la Mujer podemos notar anuncios, noticias, historias y anécdotas de mujeres. Hablamos de las mujeres en cargos públicos, mujeres guerreras y mujeres destacadas. En nuestro país la mayoría de los pronunciamientos son respecto a “tomar en cuenta a las mujeres”, señalar el maltrato que se les da y reafirmar la importancia de cuotas de participación en política y puestos públicos.

Da curiosidad de dónde surge este día y cuál es su historia. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la celebración de este día inició el 28 de febrero de 1909 con una declaración del Partido Socialista en Estados Unidos de Norte América. Al siguiente año la Internacional Socialista anunció el Día Internacional de la Mujer, aludiendo al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el voto femenino universal.

Promocionado por algunos países europeos (Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza) luego se sumó el derecho a ocupar cargos públicos, se exigió el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral. Rápidamente entre 1913 y 1914 se unieron las mujeres rusas. Se comenta que en 1917 como reacción ante varios soldados rusos muertos en la guerra, el último domingo de febrero algunas mujeres realizaron una huelga en demanda de “pan y paz”. Días más tarde, luego de la abdicación del Zar, con la llegada de un gobierno provisional, se concedió el derecho de voto el domingo 23 de febrero según el calendario juliano que manejaba Rusia, equivalente al 8 de marzo acorde al calendario gregoriano utilizado en otros países.

Naciones Unidas señala que “la conmemoración de este día sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. Es una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer”. https://www.un.org/es/events/womensday/history.shtml

Se ha recorrido un gran trecho y, si vemos las estadísticas –105 años atrás–, este movimiento definitivamente ha logrado con éxito la participación de las mujeres en el ámbito político y económico en varios países del mundo. En el campo social queda aún mucho por hacer.

A pesar de las distintas leyes y los acuerdos, es necesario romper con muchas creencias en contra del desarrollo personal de la mujer, cambiar nuestra cultura y transformar la conducta de todos (hombres y mujeres). Requerimos que las mujeres tengan las mismas oportunidades de estudio, acceso a salud y que puedan contar con un proyecto de vida que les dé la libertad económica y afectiva para emprender su jornada. Adicionalmente debemos empoderarlas para que logren romper la herencia de la violencia intrafamiliar.

Algunas reflexiones: ¿Qué opina del rol de la mujer en la sociedad? ¿Cree en la igualdad de resultados o de oportunidades? ¿Respeta a las mujeres como a los hombres de su familia, comunidad y trabajo?

Reflexión

“En nuestro país la mayoría de los pronunciamientos son respecto de tomar en cuenta a las mujeres, señala el maltrato”.