María del Carmen Aceña

Con título, sin educación

 María del Carmen Aceña Investigadora Asociada CIEN María del Carmen Aceña
Investigadora Asociada
CIEN

A todos nos lastiman, pero no nos sorprenden, los resultados de la última evaluación de graduandos 2013 presentada para el Ministerio de Educación (Mineduc). Apenas ocho de cada cien puede resolver los problemas matemáticos, según el estándar y solo 26% puede leer conforme a lo esperado, lo que significa que pocos jóvenes que obtendrán su título tienen los conocimientos.

Uno de los mejores esfuerzos del Mineduc en la última década fue crear un sistema de evaluación que se basa en pruebas estandarizadas. Considero que este debiera impulsar y provocar algunas acciones en los próximos años: a) basado en sus resultados desarrollar políticas educativas, tomar decisiones administrativas, orientar las acciones en la escuela y asegurar la rendición de cuentas ante la comunidad; y b) certificar al estudiante de su grado de conocimiento de la materia, basado en lo que se espera de su aprendizaje.

De los años sesenta hasta mitad de los setenta se hacían evaluaciones masivas. Eso significaba que todos los niños y jóvenes debían realizar los exámenes diseñados por el Ministerio. Los maestros de las escuelas y colegios corregían los mismos y la aprobación o reprobación de los estudiantes estaba vinculada con el resultado. Por lo tanto se promovía al alumno que aprobaba los exámenes. Fue hasta 1996 que se inició de nuevo la discusión respecto de la evaluación. Se creó el PRONERE, el cual era aplicado por la Universidad del Valle. Hasta el año 2001 se llevaron pruebas sistematizadas, en algunos grados censales, y en forma regular. En 2004 el ministerio, juntamente con la Universidad de San Carlos, evaluó a casi todos los estudiantes del último año del diversificado y a partir de 2005 quedó institucionalizado el sistema de evaluación con instrumentos técnicos y con una planificación de trabajo en dos materias: matemática y lenguaje. Posiblemente lo más novedoso es la publicación de los resultados que pueden ser consultados por establecimiento.

¿Cuáles deberían ser los siguientes pasos? El estudio realizado por el Ministerio de Educación, dirigido por el Viceministro Eligio Sic, y llevado a cabo por Álvaro Fortín, presentado la semana pasada, señala cinco lineamientos para la discusión. Primero conocer el modelo de calidad y que todos tengamos en distintos niveles (nacional, regional, local y escolar) el mismo concepto. Segundo, concebir el sistema de evaluación, el cual involucra una serie de entidades, relaciones y procesos. Tercero, complementar la evaluación estandarizada con evaluación de la implementación en el aula y la evaluación realizada por los docentes. Cuarto, iniciar un proceso de diálogo para discutir la vinculación del resultado de la prueba del estudiante. Y quinto, fortalecer las direcciones sustantivas en el tema de evaluación y, en particular, la dirección encargada previo a considerar acciones como la vinculación de las evaluaciones www.mineduc.gob.gt

¡Tener un título no significa poseer la educación! Requerimos un sistema más sofisticado para que los estudiantes aprendan; reformas profundas de gestión por resultados y formación continua del maestro en servicio. Se necesitan planes a nivel de establecimiento para remediar los resultados; ponerse metas de mejora duradera de aprendizaje y, si la situación no cambia, habría que evaluar hasta el cierre de establecimientos tanto públicos como privados. Es imperante iniciar un diálogo serio y profesional tomando en cuenta las preguntas que el documento plantea y lograr políticas concretas. Es crucial tomar decisiones para mejorar la calidad educativa. Esto conlleva no solo una responsabilidad del Mineduc, sino además de los centros educativos, directores, maestros, padres, madres de familia y, especialmente, de cada alumno. Y usted ¿qué opina?

Reflexión

“Es imperante iniciar un dialogo serio y profesional tomando en cuenta las preguntas que el documento plantea y lograr políticas concretas”.