María del Carmen Aceña

Jóvenes por el desarrollo

 María del Carmen Aceña Investigadora Asociada CIEN María del Carmen Aceña
Investigadora Asociada
CIEN

Recientemente un consultor extranjero, experto en turismo, nos comentaba que estaba fascinado con Guatemala, ¿quién no? Aseguraba que percibía mucho potencial para atraer personas de todo el mundo para visitar las maravillas de nuestro país; sin embargo, las advertencias que se les hace a las personas antes de viajar respecto de la inseguridad son muy drásticas y muchos extranjeros prefieren cambiar su destino por el riesgo de ser víctimas.

Nuestra tasa de homicidios va a la baja. Según información de la Policía Nacional Civil, esta está alrededor de 34 por cada cien mil habitantes; en Honduras es más de 90; y El Salvador casi el doble de Guatemala. Muy alta si la comparamos con el mundo que es menor de 7 por cada 100 mil. Ahora bien, ¿cómo lo perciben sus habitantes? ¿Nos sentimos seguros?

El X Estudio de la Cultura Democrática de los Guatemaltecos realizado por varias instituciones (este es el enlace), contiene, entre otros conceptos, el nivel de percepción de inseguridad de los ciudadanos respecto de donde viven.

Si usted se hiciera la pregunta: “Pensando en el lugar, el barrio o la colonia donde usted vive y pensando en la posibilidad de ser víctima de un asalto o robo, ¿usted se siente muy seguro, algo seguro, algo inseguro o muy inseguro?” ¿Cuál sería su respuesta? Con un sistema de codificación de 1 a cien la ciudad de Guatemala obtuvo más de 50 puntos, señalando alta inseguridad. (Punteando entre las tres más altas, comparando las 24 capitales de la región, con Ciudad de México y Lima).

También se presentan los resultados de otras dos preguntas: 1) si ha sido víctima de la delincuencia en los últimos 12 meses y 2) si sabe o conoce alguien de su hogar que haya sufrido de victimización.

En Ciudad de Guatemala 36% de los entrevistados reportó haber sido víctima directa, colocando a Guatemala como la tercera ciudad con mayor victimización directa (muy similar con Quito y Tegucigalpa), San Salvador tiene 26% y Costa Rica 21%. Un porcentaje similar (30%) reportó que alguien más en el hogar fue víctima, posicionándose Guatemala en un lugar intermedio, debajo de Costa Rica (33).

Este estudio se ha realizado en años anteriores en todos los países de la región, y en el caso de Guatemala se ha encontrado que existen diferencias importantes entre el área rural y el área urbana a nivel de percepción de la violencia. Se muestra que los que residen en el área rural tienen menor percepción de inseguridad, (33) que quienes viven en áreas urbanas (44), a la vez que los guatemaltecos que habitan el área metropolitana son quienes sufren mayor percepción de inseguridad (51).

Además se observan diferencias entre las distintas regiones del país, la Nororiente y Sur obtienen el más bajo resultado. También se midió la inseguridad percibida en varios municipios. Entre los más desafiantes se encuentran Villa Nueva, Guatemala, Chicacao, Mixco y Mazatenango, con rangos de percepción de 60 puntos.

El estudio señala que la victimización por delincuencia ha cambiado a través del tiempo. La información de delincuencia autoinformada de victimización directa y la de alguien más en el hogar se redujo de 39% a 33% de 2010 a 2012, lamentablemente se hace la aclaración que no es estadísticamente significativo.

Al menos es un aliento. Es importante que los índices de delincuencia disminuyan, pero también que nos sintamos más seguros y lograr la protección para quienes nos visitan.