David Trads

“Aquí, en Madrid, la mayoría va hacia abajo”.

Por: Publinews

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Ernesto Ruiz, un taxista de 33 años, me dijo algo parecido a una historia de terror mientras nos dirigíamos, en el pesado tráfico, hacia la Plaza Mayor de Madrid: “El Gobierno acaba de presentar su presupuesto para el próximo año y es tan deprimente. Actualmente, España tiene una deuda de 100% del PIB de un año. Y solo los intereses de la deuda, las pensiones para los ancianos y los beneficios a todos los desempleados se devoran la mitad de todos los gastos públicos. Es un desastre”.

Desastre es, por desgracia, una definición correcta: excepto para Grecia (la nación casi desahuciada de Europa), ningún otro país ha sido golpeado tan fuerte como España durante la crisis económica. Una de cada cuatro personas está sin trabajo. La mitad de los jóvenes está desempleada. Todo es, por consiguiente, muy deprimente para el país ibérico.

“Aquí, en Madrid, la mayoría de la gente va hacia abajo, abajo, abajo”, comentó Ernesto. “Llevo 13 años viviendo aquí, desde que me fui de Ecuador.

En aquel momento era difícil conseguir un buen trabajo en Quito, pero mucho más fácil en España. Mi esposa también es ecuatoriana, pero nuestros dos hijos son nacidos aquí y ciudadanos españoles. Antes de la crisis, pensábamos que nos quedaríamos viviendo por el resto de nuestras vidas en España. Pero ya no más: para Navidad regresaremos a Ecuador, buscando un futuro más brillante allá”.

La historia de Ernesto es muy típica: el año pasado, cien mil ciudadanos españoles salieron del país y 500 mil extranjeros, que también habían vivido en ese país, dijeron adiós. Son números enormes, especialmente para un país que ha utilizado la inmigración por décadas. Desde que el Reino español envió a Cristóbal Colón a conquistar lo que es ahora Latinoamérica, en 1492, España siempre ha mantenido una especie de papel de hermano mayor con el continente. Aunque los españoles fueron vistos como los “conquistadores”, ellos también fueron de muchas maneras admirados.

Ahora es como si los papeles se hubieran invertido: hace 10 años España era una nación más rica que cualquier país de América Latina. Pero actualmente, México es más rico y Brasil es dos veces más rico. Hace 10 años, el español promedio era cuatro veces más rico que el chileno promedio. Ahora, los españoles son solo dos veces más ricos que todos los chilenos. Todos los números y todas las tendencias son parecidas. Aquí, en la capital española, y en cualquier parte de este país prácticamente se puede ver la decadencia y, tal vez incluso más sintomático, no se ven nuevas construcciones. Durante “los años felices”, previos a la recesión, las casas nuevas estaban por todas partes. Hoy en día solo ves obras, incluyendo en la capital, abandonadas hace cinco años.

Incluso en el deporte, que es tan importante en España (por supuesto estoy hablando de futbol), los españoles están empezando a perder ventaja: hasta hace poco el casi imbatible equipo nacional fue humillado en la Copa Confederaciones por Brasil 3-0 y tampoco han impresionado en los partidos de clasificación al Mundial de Futbol, aunque serán parte de la competencia el próximo año. El FC Barcelona, el mejor equipo del mundo por muchos años, fue vencido por el Bayern Múnich en la Champions League. El equipo ha tenido que importar un nuevo delantero y un nuevo entrenador desde Latinoamérica: el fenómeno brasileño Neymar y el director técnico argentino el “Tata” Martino.

Ernesto Ruiz comienza a reírse cuando hablamos de futbol. Después de 13 años en España tiene al Atlético de Madrid, un equipo español, como su pasión: “Sabe, vencimos al Real Madrid el pasado fin de semana 1-0. El goleador fue, por supuesto, un latinoamericano: Diego Costa, ¡de Brasil!” Ernesto señaló que esto podría ser lo más duro de dejar España, perder la oportunidad de ver a su equipo favorito. “Pero tal vez en 10 años el Deportivo Quito, mi viejo equipo de vuelta a casa, también será mejor que el Barcelona…”. Tal vez.