¿Nos tomamos un café?

MIrciny Moliviatis

Por: Publinews

Chef y presentadora de Tv del programa Chef y presentadora de Tv del programa “Puro Chef” @mishamoliviatis

Si estamos ante mucho estrés o tenemos una semana complicada y nos mencionan la palabra “refaccionar”, inmediatamente se vienen a la mente esos cinco minutitos para tomar un receso en la oficina acompañado de un rico café que viene cargado de mucha energía para seguir con las tareas que faltan por realizar.

La definición de la palabra “refaccionar”, según el diccionario, es “alimento moderado que se toma para reparar las fuerzas”. Creo que más que para reparar fuerzas nosotros la usamos para retomar el tiempo perdido con las amistades, una buena plática con un rico café muchas veces es toda la terapia que necesitas.

Los guatemaltecos buscamos el tiempo de las 10:00 a 10:30 y de 16:00 a 16:30 horas para ir a refaccionar, lo primero que viene a la mente es un panito con chile relleno, una tostada, un vaso de atol o un pedazo de pastel, estos son algunos de los antojitos chapines que no faltan para esta hora de comida.

Ahora bien, si ya tienes más tiempo y vas con las amigas al típico cafecito de la tarde, y quieres pedir algo más sofisticado, puedes encontrar muchas opciones para satisfacer hasta el antojo más exigente. Un cappuccino, un latte, que te sirven hasta con figuras dibujadas sobre la leche.

Guatemala produce uno de los mejores cafés del mundo, nuestro paladar crece cada día, ya quedó atrás el que solíamos llamar “agua de calcetín”, ese sin cuerpo y de mala calidad. Me propuse ir a refaccionar con mis amigas e investigar cuántas preparaciones diferentes podíamos encontrar.

Yo en Be Café suelo jugar con este ingrediente tanto en bebidas como en comidas, pero quería averiguar más sobre qué prefiere el guatemalteco hoy en día.

El espresso: es una onza de café cargado fuerte servido en una taza pequeña, generalmente después de almuerzo o muy temprano por la mañana. Los de paladar fuerte son los principales clientes de este café.

Cortadito: un shot de espresso con espuma de leche caliente. Yo lo sentí igual de fuerte, aunque la espuma de la leche fue un distractor para no sentir el fuerte café que hay debajo.

Café latte: por el momento mi favorito, no puedo comenzar mi día sin este rico café. 1 onza de expreso, 2 onzas de leche caliente, y se corona con un poco de espuma montada de leche.

Cappuccino: el favorito de todos, creo que se ha vuelto una de las bebidas más pedidas de grandes y pequeños. 1 onza de espresso, 1 de leche caliente y 2 de espuma de leche montada.

Mocaccino: 1 onza de café espresso, 1 onza de syrup de chocolate, 1 onza de leche caliente y 1 onza de espuma de leche montada

Café Americano: 1 shot de espresso y agua caliente

Café de olla: consumido en muchas casas y mercados guatemaltecos, lo pude probar en un café de la zona 1 y lo hacen como lo recuerdo, endulzado con panela, canela, clavo, y servido en ollita de barro.

Sea como sea que tomes tu café, si refaccionas a media mañana o por la tarde con tus amigos, disfruta de esta deliciosa tradición chapina. Sus sabores nos dan un buen día.

Cualidades

“Guatemala produce uno de los mejores cafés del mundo, nuestro paladar crece cada día, ya quedó atrás que solíamos llamar ‘agua de calcetín’, ese sin cuerpo y de mala calidad”.