Luis Felipe Valenzuela

Medrano y Cia. Ilimitada

Escritor,  periodista y director general de Emisoras Unidas 89.7 @lfvalenzuela Escritor, periodista y director general de Emisoras Unidas 89.7 @lfvalenzuela

Me parece valiosa la franqueza de Mario Taracena cuando habla de Arnoldo Medrano. El diputado de la UNE describe así el fenómeno del jefe edil de Chinautla: “Acompañado de siete alcaldes, llega ofreciendo 100 mil votos y financiamiento; por eso, los partidos nos dejamos seducir”. De más está agregar que han sido seis las agrupaciones que han “caído” en ese juego, pues Medrano lleva 25 años al frente de “su” comuna.

Y ocioso también es afirmar que tal cosa no debiera extrañarle a nadie, porque lamentablemente la política es así: el partido que gana usa a Medrano y viceversa, todo por el negocio del poder y el poder del negocio. Lo que en realidad debiera no solo extrañarnos, sino indignarnos, es la excesiva pasividad con que toleramos este patológico trueque. Y que, en medio de semejante descaro, la justicia haya sido tan permisiva.

Hasta los medios de comunicación pecamos de falta de seguimiento en lo que, a simple vista, es un escándalo. ¿De qué sirve preguntarles a los candidatos a la presidencia por qué se prestan a añadir a su lista al cacique de Chinautla? De nada.

Lo normal es que evadan responder y que rápido saquen el manido argumento de que es un buen alfil en la contienda electoral. Argumento por completo inaceptable, he de decir. Admito que no soy quien para juzgar a Medrano.

Esa es función de los tribunales. Me atengo por ello a lo que se ha publicado. Y nunca me olvido de aquella folclórica entrevista en la que declaró, no sé si con cinismo o con ingenuidad, que “se redondeaba” un sueldo de varias decenas de miles de quetzales, gracias a contratos que se fraguaban desde su escritorio. De eso han pasado ya varios años.

Como también han transcurrido lustros desde los intentos para hacer prosperar varios antejuicios en su contra. Ahora bien, en medio de las capturas de la semana pasada y la aparente solidez del caso en manos del Ministerio Público, lo que preocupa es que se tome con tanta ligereza el señalamiento de que en cuentas vinculadas con él se depositaron Q9 millones por parte de empresas que construyen obra en el municipio a su cargo.

Digo con ligereza, porque he oído declaraciones de varios integrantes del partido oficial que aun defienden a Medrano, como si la efectividad en la temporada de elecciones y su liderazgo político fueran suficientes razones como para no poner barbas en remojo en cuanto a su comportamiento, digamos “administrativo”.

Considero inadmisible que por grande que sea su arrastre con las masas, haya de por medio tantos indicios de que se aprovecha sin contemplaciones del puesto y que, para tal fin, se valga de una red en la que involucra a sus familiares, así como a otros alcaldes.

La fórmula está probada. No hay sueldo de jefe edil, aunque se “redondee” varias decenas de miles al mes, que dé como para que se depositen Q9 millones en cuentas relacionadas con él. Aunque sea un empresario brillante y súper dotado.

Sin embargo, insisto: para eso están los tribunales. Y si en esta ocasión Medrano pierde su inmunidad y llega a ser juzgado, muy interesante será ver si, en efecto, la fiscalía logró reunir las pruebas suficientes como para sentar un precedente de vital importancia en el combate a la corrupción, que aunque sea con timidez se libra en la sociedad guatemalteca. Por eso aprecio la franqueza de Mario Taracena.

Porque pese a que su partido también fue de los que se prestaron a las maniobras de Medrano, ya era tiempo de que en este asunto se dijeran las cosas con nombre y apellido. Asimismo, de que la clase política asumiera sus garrafales errores y sus perniciosos por no decir impúdicos manejos con tal de alcanzar la “guayaba”.

Hay quienes creen que Medrano va a caer, porque estaba coqueteando con Líder. Yo lo dudo. La defensa de altas personalidades del PP fue instantánea. De cualquier modo, si el jefe edil de Chinautla sale indemne de esta, lo que no asombraría a nadie, me imagino que habrá que ser muy “suela” para justificar, en la próxima campaña, una alianza con él.

Pero eso de todas maneras estaría cantado: por los 100 mil votos y el financiamiento electoral, más de alguno tendrá el cuero de sumarlo a sus filas y decir, como otros antes, “que su liderazgo en Chinautla merece respeto”.