María del Carmen Aceña

Hablemos de drogas

 María del Carmen Aceña Investigadora Asociada CIENDroga es una “Sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno (DRAE). Las drogas se pueden clasificar de varias formas, una por los efectos que causan y las consecuencias para la salud.

Otra es por su regulación de producción, venta y uso. En Guatemala las legales son los cigarrillos, el alcohol, y los tranquilizantes y/o estimulantes con receta (heroína, morfina, por ejemplo). Por el otro lado se encuentran las prohibidas o penalizadas como la marihuana o el cannabis, cocaína, pasta blanca, crac, éxtasis, anfetaminas y otras.

Es difícil separar la historia del ser humano del uso de sustancias que alteran sus sentidos, particularmente con las bebidas alcohólicas. A pesar de esta realidad, ha habido intentos de impedirlas. En 1919 Estados Unidos prohibió su uso, lo cual tuvo que ser revertido 13 años después. Esta acción no logró disminuir el consumo, pero provocó una distorsión en su mercado.

Surgieron los grupos paralelos o las mafias que vendían el producto, más de medio millón de personas terminaron presas y apenas lograron condenar a uno de los jefes, Al Capone – y no necesariamente por vender alcohol.

En 1912 se firmó el primer tratado internacional sobre el control de drogas. En 1961 se sustituyó por la Convención Unitaria de Drogas –les declaró la guerra “a las drogas”. En la década de los setenta se acordó restringir las importaciones y exportaciones junto con ciertas reglas que limitara el uso de drogas, excepto para propósitos científicos y médicos. Actualmente hay 175 países que forman parte del tratado.

En los años ochenta se regularon los químicos precursores para el control de los estupefacientes, y se establecieron legislaciones contra el lavado de dinero y otros crímenes relacionados con las drogas. A partir de este siglo inician acciones para combatir la corrupción y el crimen organizado, y se legislan temas relacionados con trata de personas y los explosivos.

Por lo tanto, lo que inició como una iniciativa para disminuir el consumo, ha derivado en acciones de control de la violencia que ha causado la corrupción y los grupos que se han creado alrededor de estos negocios ilícitos.

Al respecto las perspectivas están cambiando. El Informe de la Comisión Global de Políticas de Drogas de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de 2011, encabezado por 21 líderes mundiales, entre ellos cuatro ex presidentes de Latinoamérica, exfuncionarios y escritores, establece que “la guerra global a las drogas ha fracasado”.

El documento señala que el consumo ha aumentado e indica que se necesitan urgentes reformas fundamentales en las políticas de control de drogas nacionales y mundiales. Este año, la OEA presentó un análisis de escenarios posibles, respecto el problema de las drogas en las Américas (2013-2025).

El escrito desea provocar un diálogo profundo y serio sobre el tema, posiblemente con el fin de iniciar cambios. Más interesante aún, esta semana, durante la 43a Asamblea General de la OEA, en La Antigua Guatemala, los gobiernos de la región se reunirán para discutir la reevaluación de las estrategias antidrogas, basados en un reporte de 2013. http://www.oas.org/en/default.asp

Algunas preguntas para reflexión: ¿podrán los gobiernos de nuestros países mantener esta “guerra” y ganarla? ¿Si se despenaliza el uso de la droga tendremos menos violencia? ¿Y qué de regular el tráfico y su producción? ¿Cómo influiría en nuestra sociedad? ¿Cómo creamos los sistemas para que no haya abusos? ¿Qué de los jóvenes y menores de edad que están expuestos?