Rodrigo Martínez (Dreego)

Decodificando al hacker

Rodrigo Martínez (Dreego)
dreego@bitegraph.com

Una conversación de la actualidad: “¿Viste que los de Anonymous atacaron la página de Internet de la CIA?” – “¿Los Anony… que?” – “Anonymous, esos hackers del Internet.”

El término “hacking” se define como la acción de modificar algo para optimizar su función, aunque usualmente se relaciona con la informática y computadoras.

Un hacker informático es aquella persona que tiene el talento y la capacidad de infiltrarse dentro de sistemas con la intención de exponer vulnerabilidades dentro del mismo y corregirlas, o bien utilizar esa vulnerabilidad con intenciones maliciosas.

Pese a que la cultura del Internet ha crecido exponencialmente en la última década, los hackers son individuos muy particulares, quienes usualmente conviven en comunidades con otras personas que comparten el mismo conocimiento y dominio de la tecnología.

Sin embargo, la sociedad se ha encargado de etiquetar a los hackers como personas malignas y que demuestran ser un peligro para el Internet y el mundo, pero curiosamente, no todos los hackers son malos.

El término hacker ha sido exagerado negativamente por los medios de comunicación, causando un miedo innecesario en la sociedad. No cabe duda que existen personas malintencionadas que utilizan su inteligencia negativamente para atacar y generar caos, pero gracias a un ensayo escrito en 1986 por un hacker con el seudónimo de The Mentor, se puede comprender muy bien la naturaleza y psicología del hacker.

En el ensayo, con el título de “Hacker’s Manifesto” (o Declaración del Hacker), The Mentor describe las intenciones principales de sus acciones como hacker, enfocadas principalmente a la necesidad de adquirir mayor conocimiento. En el desarrollo de la declaración, expone su particularidad de ser más inteligente que los demás, incomprendido por su alto nivel de aprendizaje y su necesidad de mayores retos, los cuales se ven realizados al momento que utiliza una computadora, en donde encuentra un universo infinito de conocimiento.

Esta necesidad impulsiva lo lleva a explorar más allá de sus límites y buscar más conocimiento sin conocer las consecuencias de sus actos, lo que lo lleva eventualmente a ser arrestado y encarcelado como criminal. Sin embargo, deja muy claro que personas como él existen sin distinción de raza, género, nacionalidad y creencias religiosas, y hace ver que su único crimen es la curiosidad.

El Hacker’s Manifesto es básicamente la piedra angular del comportamiento hacker, que ha servido como punto de arranque para muchos que se han iniciado en el mundo del hacking. Al leer el manifiesto, aquellos que se inician en el mundo de la informática, queriendo adentrarse más allá de los límites de una computadora convencional, llegan a comprender que el conocimiento es poder, pero como todo poder, tiene sus consecuencias.

Así como hay grupos de hackers que utilizan su talento para exponer al mundo la verdad de los gobiernos y empresas, también hay aquellos hackers que utilizan su conocimiento para proteger distintos tipos de sistemas. Existen entidades internacionales que se encargan de certificar expertos informáticos con el título de hacker ético, para poder resolver los problemas informáticos y detectar vulnerabilidades posibles de ataques por hackers malintencionados.

Así mismo, anualmente se llevan a cabo congresos y convenciones, como DEFCON, que reúnen a hackers de todo el mundo con empresas como Google, Microsoft, y entidades como el FBI y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, quienes ponen a prueba sus sistemas ante estos hackers, con la intención de encontrar vulnerabilidades que pueden remunerar sustancialmente a aquellos que las detecten.

Al final de todo un hacker es simplemente un humano con un talento fuera de este mundo.