Luis Felipe Valenzuela

You can’t always get what you want

Escritor, periodista y director general de Emisoras Unidas 89.7

Escribo domingo por la tarde con The Rolling Stones de fondo. Mi punto de partida es una charla que sostuve la semana pasada con un asesor internacional de compañías en crisis.

Hablamos un poco de todo: de política, de la naturaleza humana, del cambio climático y de las elecciones en Estados Unidos.

Y, claro, también de rock.

Contrario que a mí, a él le gusta más “Brown Sugar” que “Paint It Black”.

Pero ambos preferimos a Obama que a Romney.

Y coincidimos en que ojalá la tormenta “Sandy” haga entender a los republicanos que el calentamiento global hace peligrar al mundo.

Sin embargo, es una historia corta la que capta mi atención: “Estoy en plena y ardua reingeniería en una empresa que durante siete años postergó su actualización informática, descuidó su mobiliario, no dinamizó sus procesos, desatendió el descontento en su recurso humano, no despidió a 12 empleados nefastos que acumularon un pasivo enorme, dejó sin reparar varias paredes a punto del colapso por la humedad y no previó que su edificio iba a ser insuficiente para el número de colaboradores”.

En síntesis, la conflictividad en esas oficinas y en esa fábrica es creciente.

Muy parecida a lo que ocurre en el país.

“Y lo dramático”, añade el experto, “es que los accionistas no están del todo convencidos de la inquietante necesidad de cambio, porque los resultados siguen arrojando números negros, lo que dificulta hacerles entender el peligro en que se encuentran”.

Igual a Guatemala, pensé otra vez de inmediato.

Los que están bien lo ven todo con pasmosa calma.

Por ello, se han amontonado las demandas insatisfechas y se ha dejado que quien venga atrás se ocupe de los problemas acarreados durante décadas, porno decir de centurias.

Y como le sucede a esa empresa de la que habla el asesor, hay múltiples retos que enfrentar al mismo tiempo.

No se sabe, de hecho, cuál es más urgente.

A todo volumen suena “You can’t always get what you want”, genialidad de los Stones lanzada en1969.

En mi mente, el recuerdo de los sucesos en San José La Paz, Tajumulco, San Marcos, me sugiere que aquí la tensión está llegando a territorios de sumo peligro.

Y no parece haber demasiada sensatez entre nuestros líderes como para vislumbrar un panorama alentador.

Según me contó la exministra María del Carmen Aceña, una reciente medición concluye en que el70%de los centroamericanos no cree en sus autoridades.

Y mientras haya tanta gente preocupada por la pepena, en vez de por la pena, eso no cambiará.

Es cierto que el diálogo está desprestigiado.

No cumplir lo que se pacta causa un daño inmenso.

Y pese a ello, es la única herramienta para salir del atolladero.

¿Es que no hay algún atisbo de madurez entre nuestras élites como para intentarlo? ¿Tan cómodos estamos en nuestras trincheras jurásicas? ¿Será que esperaremos resignados el inminente derrumbe? No se pide perfección; eso es enemigo de lo bueno, como dice un querido amigo.

“You can’t always get what you want”, la canción de The Rolling Stones que estoy oyendo, se traduce así: “No puedes obtener siempre lo que quieres”.

Y la letra sigue: “But if you try sometimes, well you just might find, you get what you need”.

Lo cual en español equivale a: “Pero si tratas algunas veces, bien podrías darte cuenta de que puedes obtener lo que necesitas”.

Eso se aplica a nuestra conflictiva Guatemala de hoy.

Gracias, Mick Jagger, por decirlo de manera tan sencilla.

Gracias, Keith Richards, por el musicón de fondo.

Ojalá aquí lo comprendiéramos en su justa dimensión.

Porque por ahora, siempre en la misma onda, con la respuesta que percibo, “I can’t get no satisfaction”.

Ya veremos que sale de este Ruby Tuesday de elecciones en Estados Unidos.

Insisto: prefiero a Obama. “Paint It Black”;“Brown Sugar”.