Paola Rivano

El triple filtro

Paola Rivano,
Coach y conferencista internacional, Www.paorivano.com,
Twitter @paorivano

En la antigua Grecia, el filósofo Sócrates gozaba de una excelente reputación y admiración debido a sus conocimientos.

¿Sabes, Sócrates, lo que acabo de oír sobre uno de tus amigos? Antes me gustaría que pasaras la prueba del triple filtro. El primero es el de la Verdad.

¿Estás seguro de que lo que vas a decirme es cierto? Me acabo de enterar y… o sea, que no sabes si es cierto. El segundo filtro es el de la Bondad.

¿Quieres contarme algo bueno sobre mi amigo? Todo lo contrario. Con que quieres contarme algo malo de él y sin saber si es cierto.

No obstante aún podría pasar el tercer filtro, el de la Utilidad. ¿Me va a ser útil? No mucho.

Si no es ni cierto, ni bueno, ni útil, ¿para qué contarlo? ¿Qué increíble enseñanza, no? ¡Cuántas veces contamos cosas sin siquiera saber si son ciertas, sin medir el impacto que estas pueden tener en la persona de quien estamos hablando ni el daño que provocaremos solo con replicar una inofensiva información!

¿Qué sería de este mundo si todos tuviéramos la entereza y la rectitud que tenía Sócrates?

Les aseguro que muchos de los problemas familiares se terminarían, sin mencionar la mejora que produciría en el clima laboral de las empresas o en la disminución del bullying escolar.

Estoy segura de que muchos de nosotros escuchamos los chismes más por entretención que por maldad, pero independientemente de la razón, en el momento que lo escuchas te vuelves un chismoso también.

No es necesario que digamos una sola palabra de la otra persona cuando ya somos parte del chisme. Entonces, ¿cuál será la diferencia entre chismosear y compartir la información? La gran diferencia radica en la intención que tenemos.

Al chismoso le encanta llamar la atención y sacarle los secretos a la gente para luego ir por todos lados contando la nueva noticia. Sin duda esa no es una buena intención.

En realidad no importa si eres hombre o mujer o la razón por la que cuentas o escuchas, pero si quieres estar alejado de los problemas y de la boca de la gente, lo que debes aplicar a tu vida es el filtro de Sócrates.

El objetivo de este no es más que, como dice su nombre, filtrar la información que recibimos, tomando únicamente la que realmente nos construya y la que nos haga crecer.

Sino te gusta que hablen de ti, no hagas lo mismo.

Haz te conocer no por tus debilidades y faltas, sino por todas tus virtudes y fortalezas.

Hay cosas mucho mejores que puedes hacer en lugar de perder el tiempo, así que mejor no lo pierdas.

“El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias”(Proverbios21:23).