ENTREVISTA. Jorge Elorza: “La preocupación número uno son las deportaciones”

Publinews entrevistó en Providence, Rhode Island, al primer alcalde de origen guatemalteco en Estados Unidos, que nos da su percepción sobre el nuevo presidente Donald Trump.

Por Amilcar Ávila

Publinews entrevistó en Providence, Rhode Island, al primer alcalde de origen guatemalteco en Estados Unidos, que nos da su percepción sobre el nuevo presidente Donald Trump y el sentir de una comunidad, donde, según las estimaciones, residen más de 30 mil connacionales.

¿Cuál es su opinión sobre el reciente cambio de presidencia de Barack Obama a Donald Trump?

Lamentablemente, el nuevo mandatario comenzó su campaña y lo ha seguido durante su administración con un mensaje de que se opone a los valores que nos han hecho un gran país, valores de inclusión, de igualdad y de apreciar la dignidad de cada persona. Ha hablado en oposición de la comunidad migrante y de la hispana y eso ha generado ansiedad y temor. Por eso, ha sido muy importante para nosotros en Providence decirle a la comunidad que, a pesar de todo lo que se escucha a nivel nacional, aquí se pueden sentir seguros y apoyados. Ha habido distintas reuniones comunitarias y me siento muy orgulloso de que mi ciudad, Providence, se ha levantado y se ha organizado para apoyar a los más vulnerables, que en muchas ocasiones son los migrantes indocumentados. Nos sentimos ansiosos de lo que se escucha del nuevo presidente, pero a la vez nos llena de mucha esperanza saber que hay gente de buen corazón que hará todo lo posible para apoyar y defender a la comunidad.

Trump construyó una campaña en torno a promesas polémicas como la deportación masiva de indocumentados y la construcción del muro en la frontera con México, ¿qué acciones ha implementado para ayudar a la comunidad inmigrante?

Varias cosas. Por ejemplo, desde el resultado de las elecciones (8 de noviembre de 2016) cada semana he impulsado iniciativas desde una reunión en distintos grupos o políticas nuevas de la ciudad para asegurarles a todos los miembros de la comunidad que se han sentido menospreciados o amenazados por Trump que la ciudad está con ellos. Hemos creado una línea en contra de los crímenes de odio, tenemos juntas comunitarias periódicas, establecí por orden ejecutiva un comité de musulmanes estadounidenses para mantenernos en comunicación constante, trabajamos en la justicia racial, trabajo en conjunto para apoyar escuelas, entre otras cosas. Hay mucho que hacer. También soy vicepresidente del comité de migración de una organización que aglutina a más de mil cien alcaldes de todo el país y, junto con mis colegas de Los Ángeles y Anaheim, propusimos una resolución de emergencia en relación con la migración y se aprobó. Con esto, a nivel nacional todos los alcaldes que integramos esta organización tenemos una voz firme para el tema migratorio.

Hablando de los primeros días de Trump. La Casa Blanca confirmó que la prioridad en las deportaciones serán personas con antecedentes criminales, ¿qué opina de esto?

Me da esperanza escuchar que las ideas más agresivas en contra de los migrantes, que fueron las que escuchamos durante su campaña no serán prioridad. Poco a poco hemos visto que en algunos temas se ha hecho para atrás. Lo que está diciendo que será su prioridad es lo mismo que dijo el presidente Obama, personas con antecedentes criminales y violentos. Nadie se opone a esto, todos estamos de acuerdo. De hecho, todos los alcaldes de los Estados Unidos operamos cuando es un asunto relacionado con las personas que han cometido delitos. Lo que más nos preocupa es la gente que está viviendo en paz y buscando una mejor vida. También nos preocupan los “dreamers” (jóvenes), buscamos que ellos también estén protegidos. Me alegra escuchar que la administración de Trump no se esté enfocando en ellos y continúe con el mismo enfoque que Obama.

"Nos sentimos ansiosos de lo que se escucha del nuevo presidente".

¿Cómo es su relación con la comunidad guatemalteca en Providence?

Es bastante cercana. Claro, soy guatemalteco-estadounidense y las costumbres de Guatemala las tenemos en casa. La postura que he tomado en relación con la migración no es porque mis padres hayan ingresado en este país sin documentos, simplemente creo que son valores muy importantes y que vamos a seguir protegiendo. Hemos recibido varias amenazas de la administración de Trump de que posiblemente nos pueden quitar fondos federales, pero, como siempre he dicho, vamos a seguir con las mismas políticas y jamás vamos a sacrificar a nuestra gente. El trabajo es defender a todos los residentes de la ciudad y así seguirá.

Usted que mantiene un acercamiento constante con los pobladores, ¿cuál cree que es la mayor inquietud de la comunidad inmigrante sobre el gobierno de Trump?

La preocupación número uno es sobre su plan de deportación de 11 millones de personas. Muchos se sienten amenazadas y hay mucha ansiedad y temor. Hasta que el presidente no diga explícitamente que está optando alguna acción sobre la migración esa incertidumbre continuará. Por eso, ha sido tan importante que desde esta oficina les digamos a todos los migrantes que en esta ciudad se deben sentir tranquilos.

¿Cómo es su relación con las autoridades de Guatemala?

En octubre del año pasado nos visitó el alcalde de la Ciudad de Guatemala, Álvaro Arzú, como parte de un programa de “hermanamiento” entre ambas ciudades. En esa ocasión nos visitaron varias personas interesadas en intercambio comercial y cultural. En diciembre, la primera dama, Patricia de Morales, visitó el consulado de Guatemala acá y tuve la oportunidad de conocerla. Le aseguramos que como comunidad vamos a estar al lado del inmigrante de cualquier país que sea, incluidos los guatemaltecos. En cuanto a la relación entre ambos países, me interesa mucho el tema comercial y el cultural. Esperemos que sigan esas buenas relaciones.

¿Nos puede contar sobre sus raíces?

Mis padres, muy humildes, vinieron indocumentados a este país. En los años ochenta lograron hacerse ciudadanos bajo la amnistía que otorgó el presidente Reagan. Siempre trabajaron en fábricas. Lo que siempre me enseñaron fue trabajar duro y ser humilde. Con estos valores, siempre nos inculcaron que siguiéramos los estudios. He podido llegar a esta posición por esos valores. Aunque nací en Estados Unidos, me crie en un hogar de inmigrantes y siempre me he identificado con el inmigrante, por el espíritu que transmite: no obstante el obstáculo, siempre habrá superación, y se encontrará la mejor manera para salir adelante.

11 millones de migrantes son los que se calcula que Trump pueda deportar.

Cobertura especial: Amilcar Avila y Fernando Ruiz.

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