La "gran coalición" de la UE peligra con la marcha del presidente de la Eurocámara

Por Publinews

La marcha anunciada del actual presidente de la Eurocámara, el socialdemócrata alemán Martin Schulz, podría dejar en manos de los conservadores las tres instituciones más importantes de la Unión Europea, rompiendo el tradicional equilibrio político en un contexto de auge del populismo.

“Nunca aceptaremos un monopolio del Partido Popular Europeo [PPE, conservadores], una de las tres presidencias debe regresar a la familia socialista”, advirtió el miércoles el líder de los eurodiputados socialdemócratas, el italiano Gianni Pittella, que ha anunciado su voluntad de suceder a Schulz.

El Ejecutivo comunitario está encabezado por el demócrata-cristiano luxemburgués Jean-Claude Juncker, mientras que el polaco Donald Tusk preside el Consejo Europeo, que representa a los 28 países del bloque. Ambos pertenecen al Partido Popular Europeo.

La salida de Schulz, que ha anunciado su intención de disputar la cancillería alemana a Angela Merkel en las elecciones legislativas de 2017, ha abierto la carrera por su sucesión al frente de la Eurocámara, si bien los conservadores reclaman la presidencia en virtud de un acuerdo con los socialdemócratas en 2014.

“[Su marcha] marca el fin del equilibrio entre las familias políticas en las instituciones de la UE”, según Pittella. Su grupo es, con 189 eurodiputados, la segunda fuerza por detrás del PPE -215 de un total de 751-, pero justifica su candidatura en el hecho de que Europa necesita a la izquierda para “poner fin a una austeridad ciega”.

Los vencedores de las elecciones europeas de 2014 no lo ven así: “Teníamos un acuerdo, debe respetarse”, asegura el alemán Manfred Weber, líder de los eurodiputados del PPE, que deben designar a su candidato a la Eurocámara antes del 13 de diciembre.

“Yo no seré candidato”, avanza Weber, a quien muchos de sus compañeros verían bien como presidente del Parlamento Europeo. Por su parte, el influyente eurodiputado belga Guy Verhofstadt, líder del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), aparece como un candidato de consenso en caso de bloqueo.

– ‘La gran coalición es historia’ –

Los partidos europeos se ven obligados a pactar, ya que ninguno cuenta con la mayoría absoluta en las instituciones europeas. Conservadores, socialdemócratas y liberales forman parte, así, del Ejecutivo comunitario, y se han alternado tradicionalmente en la presidencia tanto de la Comisión como de la Eurocámara.

“Parece que la ‘gran coalición’ es historia”, se preocupa una fuente europea consultada por la AFP, en referencia a la colaboración legislativa estos últimos años entre el PPE y los socialdemócratas en el hemiciclo.

El propio Jean-Claude Juncker, agobiado por las consecuencias políticas de una ruptura entre sus dos principales familias políticas en un contexto de auge populista, apoyó incluso la continuidad de Schulz en la Eurocámara, subrayando el equilibrio necesario en el seno de la UE.

Un líder del PPE dijo que “la cuestión se solucionó en 2014”, cuando los socialdemócratas aceptaron la alternancia en la Eurocámara a cambio de que la italiana Federica Mogherini se convirtiera en jefa de la diplomacia europea.

En ese momento, el partido de Schulz y Mogherini rechazó la presidencia del Consejo Europeo, si bien, según fuentes parlamentarias, pueden presuntamente reclamarlo ahora en caso de no mantener las riendas de la Eurocámara.

El mandato del conservador Donald Tusk al frente de la institución que representa a los 28 mandatarios del bloque termina a mediados de 2017, y serán estos últimos los encargados de pronunciarse sobre su continuidad en otro mandato o su reemplazo.

“Las conversaciones no empezarán antes de primavera”, aunque el papel de Tusk “no es político en sí mismo”, destaca un allegado. “Si la ‘gran coalición’ se desmorona, el impacto no será en el Consejo”, apuntó, dejando entrever posibles motivos de preocupación para Jean-Claude Juncker.

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