Recuerdan al león "Kazuma" y sus "enseñanzas" tras ser rescatado de un circo de Guatemala en 2011

Por Nancy Alvarez

El león Kazuma, rescatado por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) en 2011, falleció en un santuario en Estados Unidos a donde había sido enviado desde Guatemala hace cinco años.

El felino permaneció durante años en una jaula instalada en la palangana de un picop, ya que pertenecía a un circo. Fue el primer león en Guatemala que fue confiscado por el CONAP por abuso y negligencia.

“Su hábitat se reducía a una jaula hechiza que apenas le permitía girar, ese recinto no contaba con las condiciones mínimas ni de seguridad”, según el Conap.

El proceso para lograr el decomiso del felino duró al menos tres años, ya que el circo se negaba a entregarlo alegando que no se permitía allanar la propiedad privada. Finalmente, las entidades mencionadas, con apoyo del juez local de Jocotenango, Sacatepéquez, consiguieron el objetivo.

En 2011, personal del Conap, de la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Zoológico La Aurora decomisaron el animal al circo Jordan Bros.

Cuando fue rescatado, Kazuma tenía 8 años de edad y se encontraba en “pésimas condiciones de salud”, informó el Conap por medio de un comunicado.

"Estaba desnutrido, lastimado y con problemas de cadera que le impedían permanecer de pie por mucho tiempo", agregó.

Trasladado a Estados Unidos

La organización Paz Animal conoció el caso y tras el rescate del león, organizó actividades para recaudar fondos y enviar a Kazuma al santuario Tigers For Tomorrow, ubicado en Estados Unidos.

De acuerdo con el Consejo, en ese lugar, el felino presentó mejoría y “recuperó su vitalidad totalmente”.

Tigers for Tomorrow anunció por medio de su sitio web que Kazuma falleció el pasado 5 de agosto. Además, resaltó: “él nunca se aferró a su pasado, estaba dispuesto a ser amado y nos amó a nosotros y su vida aquí en la reserva”.

E indicó que con la llegada del león a ese lugar se embarcaron en una de las más grandes e importantes lecciones de vida, pues Kazuma a pesar de los vejámenes que sufrió, se mostraba de buen humor y era juguetón.

“Agradecemos a todos los que han sido tocados por Kazuma, especialmente a nuestros amigos en Guatemala que trabajaron tan duro para asegurarse de que tendría una segunda oportunidad en la vida”, añadió el santuario en su publicación.

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